La esperada revancha entre dos de los boxeadores más importantes de la historia del pugilismo mundial atraviesa un momento de incertidumbre y podría no concretarse en los términos previstos. La pelea entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, hoy corre serio riesgo debido a diferencias en la interpretación del contrato firmado por ambas partes.
Según trascendió, Mayweather aceptó inicialmente el combate bajo la premisa de que se trataría de una exhibición, formato habitual en sus últimas presentaciones tras su retiro del boxeo profesional. Cabe recordar, que este tipo de eventos no afecta el historial oficial de los peleadores, un aspecto clave para el invicto del estadounidense.
La cláusula que hace peligrar la pelea
Sin embargo, una cláusula del acuerdo establece que la pelea tendría carácter profesional, lo que implicaría que el resultado sí impactaría en el récord de ambos. Este punto generó un fuerte desacuerdo por parte del entorno de Mayweather, quien no está dispuesto a arriesgar su impecable marca de 50 victorias sin derrotas (50-0-0), con 27 triunfos por nocaut.
La tensión entre las partes contrasta con la enorme expectativa que había generado este posible segundo capítulo. La única vez que se enfrentaron fue el 2 de mayo de 2015 en Las Vegas, en una pelea histórica que terminó con victoria de Mayweather por decisión unánime del jurado, en lo que fue uno de los combates más mediáticos y lucrativos de todos los tiempos.
Del lado de Pacquiao, la postura es firme: su equipo insiste en que el contrato es claro y que la revancha debe disputarse como una contienda oficial. Consideran que cambiar las condiciones atentaría contra lo pactado y desvirtuaría el espíritu competitivo del evento.