El futbolista Emiliano Endrizzi, jugador de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, con pasado en Independiente Rivadavia, fue liberado en las últimas horas luego de haber sido detenido por gritar la palabra “bomba” dentro de un avión, un episodio que generó alarma entre los pasajeros y motivó la intervención de las autoridades aeronáuticas.
Pese a recuperar la libertad, la situación judicial del deportista está lejos de resolverse. El Ministerio Público formalizó una investigación en su contra por la presunta comisión de dos delitos: entorpecimiento del transporte público (artículo 194 del Código Penal) e intimidación pública (artículo 211).
De acuerdo con la normativa vigente, el primero de los cargos contempla penas que van de tres meses a dos años de prisión, mientras que el segundo prevé sanciones más severas, de entre dos y seis años, en caso de que se comprueben responsabilidades penales.
Mientras avanza la causa, desde Gimnasia y Esgrima de Jujuy adoptaron una postura prudente. Según indicaron a medios nacionales, la dirigencia acompaña al jugador en este proceso y sigue de cerca la evolución judicial, aunque evitará tomar decisiones institucionales hasta que haya definiciones más concretas en el expediente.
El descargo del futbolista: “Estoy arrepentido”
Tras su liberación, Endrizzi rompió el silencio a través de una grabación difundida por su entorno, en la que expresó disculpas públicas por lo sucedido.
“Quería pedir disculpas a los pasajeros, a la aerolínea, a la policía aeronáutica, al club, a los hinchas y a toda la gente que se vio afectada. Estoy arrepentido, nunca mi intención fue provocar disturbios ni generar miedo”, manifestó el futbolista.
En el mismo mensaje, también subrayó su disposición a colaborar con la Justicia: “Quiero ser respetuoso con la Justicia, estoy a disposición. También quiero agradecer al club, que estuvo desde el primer momento conmigo y mi familia”.