El post Gallardo ya comenzó y en River no hay tiempo para el duelo. Con la salida del máximo ídolo confirmada tras la derrota ante Vélez, la prioridad absoluta de la Secretaría Técnica es cerrar al nuevo entrenador antes de que termine la semana.
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El post Gallardo ya comenzó y en River no hay tiempo para el duelo. Con la salida del máximo ídolo confirmada tras la derrota ante Vélez, la prioridad absoluta de la Secretaría Técnica es cerrar al nuevo entrenador antes de que termine la semana.
Aunque el "Pichi" Escudero se hará cargo del equipo de forma interina del plantel luego del partido con Banfield, los cañones apuntan a un nombre que genera consenso y a otro que empezó a ganar terreno en las últimas horas de manera silenciosa.
No es un secreto que Eduardo Coudet es el nombre que encabeza la lista de Stefano Di Carlo y Enzo Francescoli. Actualmente en el Alavés de España, el "Chacho" reúne los requisitos que busca el club: personalidad para heredar un vestuario pesado, una propuesta futbolística agresiva y, por sobre todo, conocimiento total de los pasillos del Monumental.
Los primeros contactos con su entorno ya se produjeron. La clave será la celeridad con la que el DT pueda desvincularse de la Liga Española para aterrizar en Núñez. En River lo ven como el "shock" anímico necesario para reactivar a un plantel que parece haber perdido la brújula.
Aquí es donde aparece el nombre que empezó a correr por los pasillos del club y que pocos tenían en el radar inmediato: Ariel Holan. A diferencia de otros candidatos como Hernán Crespo o Santiago Solari (cuya salida de Madrid es casi imposible hoy), Holan se encuentra libre y con el pase en su poder tras su salida de Rosario Central.
Mientras el "Chacho" y Holan asoman como las opciones más terrenales, otros apellidos pierden fuerza por cuestiones contractuales:
Por ahora, el plantel retomará los entrenamientos bajo las órdenes de Escudero, pero la idea es que el nuevo DT esté sentado en el palco o incluso en el banco para el próximo compromiso oficial. La urgencia de los 80 millones invertidos exige que el nuevo proceso arranque sin dilaciones.