Los datos de la última Encuesta de Supermercados y Autoservicios Mayoristas del INDEC revelaron que el consumidor de Mendoza no ha abandonado el hábito de comprar por volumen para hacerle frente a la inflación. Es que, aunque los indicadores oficiales de precios comienzan a mostrar una desaceleración, la "memoria del bolsillo" parece mandar en las góndolas locales.
El dato es de diciembre de 2025, momento en el que crecimiento de las ventas en los mayoristas superó por casi 8 puntos porcentuales al de los supermercados tradicionales.
Inflación: los mendocinos mantienen su estrategia
La prueba más contundente del stockeo reside en la comparación de las tasas de crecimiento interanual entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025.
En Mendoza, las ventas en supermercados alcanzaron los $104.283 millones, lo que representa un aumento del 32,8% respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, en el mismo periodo, las ventas en los autoservicios mayoristas treparon a $30.297 millones, con un incremento del 40,5%.
Esta diferencia de 7,7 puntos porcentuales a favor del mayorista demuestra que el mendocino está trasladando una porción cada vez mayor de su presupuesto a compras de mayor volumen, buscando protegerse de futuros aumentos o simplemente optimizar el valor de su dinero, una conducta que persiste a pesar de la supuesta estabilidad de precios.
El ticket promedio: ¿Cuánto más se compra en el mayorista?
El análisis del ticket promedio por operación es otro indicador clave del fenómeno de stockeo. Mientras que en los supermercados de Mendoza el promedio de gasto por compra fue de $40.540, en los mayoristas la cifra ascendió a $54.020.
Esto significa que, en cada visita al mayorista, el mendocino gasta un 33% más que en el supermercado. Si se tiene en cuenta que los precios por unidad en el mayorista suelen ser menores, la diferencia de dinero implica un volumen de mercadería sustancialmente más alto por cada operación, reforzando la idea de que se compra para almacenar y no para el consumo del día.