Argentina week capítulo nuclear: quiénes están detrás del uranio de Mendoza y del negocio en Argentina
La comitiva encabezada por Milei, empresarios y gobernadores buscó "vender" a la Argentina como destino de inversiones en minería y energía nuclear.
PorGabriela Valdés
18 de marzo de 2026 - 11:24
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El viaje de Javier Milei a Nueva York junto a una comitiva de gobernadores que, en palabras del ministro Luis Caputo, cumplieron con su misión de "vender el país" en la Argentina Week,tuvo un capítulo especial para promocionar al sector nuclear como un potencial imán de negocios y, por tanto, captar inversores. Milei y un grupo de empresas estatales, mixtas y privadas desplegaron un discurso alineado: Argentina puede ser un socio estratégico de Estados Unidos en el desarrollo de energía nuclear. En rigor, se trató de buscar dólares frescos no sólo en minería metalífera sino también en energía nuclear y otros insumos críticos.
Lo que hasta ahora había sido un sector con perfil técnico y científico, se mostró como un negocio con potencial global. La apuesta del peripo, del que participó Alfredo Cornejo, fue atraer capitales, asociarse con compañías internacionales y posicionarse en la carrera por los reactores modulares (SMR), la nueva frontera tecnológica de la energía nuclear.
El capítulo nuclear de Argentina Week
En Nueva York, la delegación argentina organizó un encuentro paralelo titulado “El sector nuclear argentino: una nueva etapa de desarrollo y proyección global”. Allí, el titular de la Secretaría de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, expuso ante más de 50 inversores. El mensaje fue contundente: Argentina tiene experiencia, ciencia y recursos humanos para subirse al tren nuclear, impulsado por la geopolítica y por la creciente demanda energética que trae consigo la inteligencia artificial.
Los paneles reunieron a organismos como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y empresas como Corporación América, UrAmérica, Dioxitek, Conuar, IMPSA, INVAP y Nucleoeléctrica Argentina. También participaron gobernadores de provincias con potencial minero: Alfredo Cornejo (Mendoza), Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan), Martín Llaryora (Córdoba), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta).
El networking fue intenso: decenas de reuniones “uno a uno” entre empresarios y potenciales clientes. Sin embargo, persiste un obstáculo central: los bancos internacionales todavía no se suman con financiamiento a gran escala. La energía nuclear, pese a su revalorización como fuente limpia y confiable, sigue generando cautela en el mundo financiero.
empresarios nuclear
Federico Ramos Nápoli y empresarios que impulsan el sector nuclear en el Argentina Week de Nueva York, donde viajaron en busca de inversiones.
Blue Sky y Jaguar Uranium: los nuevos jugadores en Mendoza
El uranio es el combustible fundamental para la generación de energía nuclear, produciendo electricidad mediante la fisión de su isótopo en reactores, lo que genera calor sin emisiones directas de carbono. Una pequeña pastilla de uranio equivale a una tonelada de carbón, convirtiéndolo en una fuente de energía densa y eficiente.
El mapa mendocino tiene hoy dos protagonistas centrales en el rubro del uranio:Blue Sky Uranium Corp y Jaguar Uranium Corp, ambas de origen canadiense, que avanzan sobre proyectos estratégicos en el distrito minero de Malargüe.
Por un lado,Blue Sky Uranium impulsa el Proyecto Corcovo, un área de más de 20.000 hectáreas en la zona oriental de la Cuenca Neuquina. Identificado originalmente por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) como potencial depósito de uranio, el proyecto se apoya en anomalías radiométricas detectadas en perforaciones petroleras profundas. La compañía, liderada por su CEO Nikolaos Cacos, adquirió un paquete masivo de información histórica —más de 500 perforaciones y 34 líneas sísmicas— que le permite acelerar el modelo geológico y proyectar una futura extracción.
blue sky
La técnica prevista es la recuperación in situ (ISR), que disuelve el mineral bajo tierra y lo bombea a la superficie. Aunque se presenta como de baja perturbación, esta modalidad genera dudas ambientales por el uso de agentes oxidantes en acuíferos confinados.
El impulso oficial acompaña: bajo el paraguas de Impulsa Mendoza, el gobierno provincial ofrece rebajas de regalías, simplificación de trámites y licitaciones flexibles, en línea con la invitación pública de la ministra de Energía y Ambiente para “monetizar el subsuelo”.
En paralelo, Jaguar Uranium Corp firmó un convenio marco con el Gobierno de Mendoza para avanzar en la exploración de uranio, consolidando un esquema de cooperación técnica, ambiental y social. Su foco está en Huemul, dentro del Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO I), donde ya contaba con una Declaración de Impacto Ambiental aprobada en 2024 para cobre. Ahora busca ampliar esa autorización hacia el uranio, con relevamientos ambientales y planes de contingencia en curso.
La apuesta de Jaguar trasciende lo provincial: la empresa salió a la bolsa de Nueva York y recaudó 25 millones de dólares en apenas dos días, fondos destinados a campañas de exploración en Mendoza y Chubut. Con respaldo financiero y un contexto internacional favorable —reavivado por el regreso de la central japonesa Kashiwazaki-Kariwa tras Fukushima—, Jaguar se posiciona como un actor global que ve en Argentina una jurisdicción con potencial geológico y marcos regulatorios definidos.
Los empresarios que pujan por el negocio
En el capítulo nuclear de Argentina Week se hicieron presentes figuras clave del entramado empresarial y científico argentino. Entre ellos, Bruno Oberlis, de la empresa estatal Dioxitek, que importa uranio y lo convierte en dióxido para la producción de combustible; el equipo de Conuar, controlado por el Grupo Pérez Companc en sociedad con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), especializado en la fabricación de pastillas de uranio; y referentes de Nucleoeléctrica Argentina, como Rodolfo Kramer y Juan Martín Campos, sucesor de Reidel en la compañía.
eurnekian perez companc
Eduardo Eurnekian y Luis Perez Companc, entre los empresarios que buscan impulsar la energía nuclear.
También se destacó la presencia de Darío Giussi, al frente de INVAP, y de Jorge Salcedo, presidente de IMPSA, quien se mostró particularmente entusiasta con la posibilidad de que Argentina se convierta en el proveedor más importante de componentes para los reactores modulares estadounidenses. La ingeniera nuclear Verónica Garea, con larga trayectoria en INVAP y hoy consultora independiente, aportó una mirada crítica sobre la paralización del proyecto CAREM, recordando que se trataba del intento argentino de competir en la carrera global por los SMR. Este conjunto de nombres refleja la diversidad de actores —estatales, privados y mixtos— que buscan posicionar al país en un mercado internacional en plena redefinición.
Un reactor fabricado por IMPSA
El proyecto CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares) es el primer reactor nuclear de potencia diseñado y construido íntegramente en Argentina por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Es un módulo de tercera generación, tipo SMR (Small Modular Reactor), con una potencia inicial de 32 MWe y sistemas de seguridad pasivos.
Se trata del primer dispositivo de potencia de diseño 100% argentino y fue fabricado principalmente por IMPSA, encargada del recipiente de presión y componentes clave. El diseño es de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con una fuerte participación de INVAP en ingeniería y MBAP.
El reactor de Impsa que se traslada a Luján de Cuyo
El mapa del uranio argentino
Según datos oficiales, hoy existen 21 proyectos de uranio activos en el país, cuatro más que en julio de 2025. La mayoría están en etapas tempranas y se concentran en la Patagonia, especialmente en Chubut.
Prospección: Hope, Lago Seco y Sierra Cuadrada (Chubut), Kaia (Río Negro).
Exploración inicial: Arroyo Perdido (Chubut), Corcovo y Huemules (Mendoza), Chihuídos (Neuquén), Catriel y Lucho U (Río Negro), Meseta Sirven (Santa Cruz), Sofía (Santa Cruz).
Exploración avanzada: Cerro Solo, Laguna Colorada y Meseta Central (Chubut), Cateos (Neuquén), Amarillo Grande (Río Negro).
Evaluación económica preliminar: Laguna Salada (Chubut), Ivana-Amarillo Grande (Río Negro).
Pre-factibilidad: Sierra Pintada (Mendoza, aún sin remediar tras su cierre, en 1997).
Factibilidad: Don Otto (Salta).
Los operadores son diversos: la CNEA controla varios proyectos; la canadiense Blue Sky Uranium impulsa Amarillo Grande, Corcovo y Chihuídos; Jaguar Uranium maneja Laguna Salada y Huemules; UrAmérica desarrolla Meseta Central; y en Santa Cruz, Fomicruz se asocia con Sophia Energy en el proyecto Sofía.
Sierra Pintada y la apuesta por el Corcovo
El capítulo mendocino es clave para entender la agenda. Mendoza, que en los años ochenta operó Sierra Pintada, vuelve a poner al uranio en el centro con dos proyectos: Corcovo y Huemul.
La novedad es el convenio firmado entre el Gobierno de Mendoza y Jaguar Uranium Corp, que establece cooperación técnica, ambiental y social para el desarrollo de activos uraníferos. El acuerdo incluye cláusulas de confidencialidad en el intercambio de información, un detalle que refleja la sensibilidad del negocio.
Huemul, dentro del distrito minero de Malargüe, ya tenía autorización ambiental para explorar cobre. Ahora Jaguar busca avanzar en uranio, con un proceso administrativo que incluye relevamientos de agua, aire, flora, fauna y patrimonio arqueológico. La empresa, que salió a la bolsa de Nueva York y recaudó 25 millones de dólares en dos días, planea financiar campañas de exploración en Mendoza y Chubut.
El gobernador Alfredo Cornejo buscó impulsar a Mendoza como laboratorio de la minería de uranio ante los inversores, pese a las tensiones por la licencia social y la remediación pendiente de Sierra Pintada.
Geopolítica y oportunidades
La apuesta argentina se inscribe en un contexto global de revalorización de la energía nuclear. El regreso a operaciones de la central japonesa Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo, tras años de parálisis por Fukushima, reavivó el interés por el uranio. Estados Unidos y otras potencias buscan proveedores confiables de componentes y minerales críticos.
En ese escenario, Argentina ofrece un paquete atractivo: experiencia técnica, recursos humanos calificados, proyectos mineros en expansión y empresas capaces de integrarse a cadenas de valor internacionales. El desafío es doble: conseguir financiamiento y construir licencia social en las provincias.
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