Harold Hamm se reunió con Alfredo Cornejo.

¿Quién es el Rey del fracking? En Nueva York Cornejo lo tentó a invertir en Malargüe

-El gobernador planteó las condiciones para explotar los bloques de Mendoza en la formación shale

-Fue en la sede del JP Morgan de Manhattan, ícono financiero

El Editor Mendoza | Javier Polvani
Por Javier Polvani
13 de marzo de 2026 - 09:20

En Manhattan, bajo los techos de granito del poderoso banco JP Morgan, el gobernador Alfredo Cornejo conoció cara a cara a Harold Hamm, el mito del shale de Estados Unidos. Sacarle petróleo a la lengua mendocina de Vaca Muerta es un desvelo del mandatario mendocino, y si alguien en el mundo sabe cómo hacerlo es el Rey del Fracking.

El Gobierno nacional tendió un puente a once gobernadores afines a su modelo y gestión con inversores y operadores petroleros y mineros a través del evento denominado "Argentina Week", organizado en Nueva York, capital financiera global. Los jefes de Estado provinciales tuvieron acceso a un selecto grupo de actores relevantes en materia de energía, minería y finanzas. Cornejo jugó a dos puntas: llevó bajo el brazo derecho la carpeta con su plan minero y, bajo el izquierdo, la que contiene los proyectos para la explotación comercial del esquisto mendocino.

Alfredo Cornejo con Harold Hamm

En la búsqueda de actores que le den vida al shale de Malargüe, el mandatario mendocino recaló en una sesión con los principales directivos de la petrolera independiente estadounidense Continental Resources, incluido su fundador, el legendario Hamm, figura central del renacer energético de los Estados Unidos durante la transición del segundo al tercer milenio.

cornejo en nueva york

Cornejo tuvo la posibilidad de llevar la oferta de activos mendocinos no convencionales al hombre que de la nada en los surcos de algodón de Oklahoma terminó revolucionando la industria del oro negro con la explotación del fracking.

Hamm se ganó el mote por ser pionero en la industria de los hidrocarburos de esquisto que le devolvió la soberanía energética a Estados Unidos. Además, una estrecha relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le brinda al magnate del shale una influencia geopolítica de una potencia única. El vínculo incluye la amistad, como así también el rol clave del petrolero en el esquema proselitista del republicano: es un recaudador habitual de las campañas trumpistas.

El inicio del fracking

Cuando inició su campaña para darle vida comercial al crudo de esquisto de Dakota del Norte, en Estados Unidos, todas las gigantes creían que no sería viable. El resultado le dio la razón a Hamm y, como consecuencia de la expansión del fracking por el sur del país, la soberanía petrolera a Estados Unidos. Pasó de ser el mayor importador a ser el mayor exportador de crudo en el planeta. Hamm, un octogenario de mirada afilada y pragmatismo texano, es el que popularizó la viabilidad comercial en la formación Bakken, el espejo donde hoy se mira el sur mendocino.

dakota del norte

Harold Hamm no es un inversor de escritorio sino un hombre que trabaja en el terreno y sabe de geología como muy pocos. Se destaca por conservar el aspecto tradicional del petrolero de la vieja escuela estadounidense, pero tiene un pensamiento lógico que es comparable con el de un algoritmo.

Fracking (en español fractura hidráulica) se denomina a la técnica que resolvió la explotación comercial de los hidrocarburos de esquisto, un tipo de roca desplegada bajo la superficie que contiene gas y petróleo. El esquisto o shale, en inglés, es una roca metamórfica de grado medio, caracterizada por su textura foliada que permite dividirla fácilmente en láminas.

La tecnología tradicional que evolucionó con el desarrollo de la producción es impotente en el esquisto o shale. Para sacar esos recursos se fractura la roca con la inyección a presión de agua mezclada con otros componentes. El fracking fue objeto de señalamientos del ambientalismo desde un principio, debido a algunas consecuencias materializadas y una lista de potenciales siempre latentes.

En contramano

El empresario del esquisto tiene posada la mirada en la Cuenca Neuquina como el próximo gran baluarte en la energía mundial. El año pasado desembarcó con su empresa, Continental Resources, en un bloque activo de Vaca Muerta localizado en Neuquén. Selló su ingreso con la compra del 90% del paquete accionario del bloque Los Toldos II Oeste a Pluspetrol.

vaca muerta ia

Esa decisión del Rey del fracking fue a contramano de las tomadas por varias multinacionales de primer orden global en la industria petrolera, que decidieron desprenderse de activos neuquinos para ir a explorar en otras latitudes. La contradicción entre Hamm y las gigantes multinacionales no es la primera.

Lo que representa Hamm es el saber hacer más avanzado del planeta. Su interés en Argentina pasó de la curiosidad a la acción concreta. El empresario estadounidense está haciendo ya con Continental Resources una incursión operativa en la región, señalando hacia una competencia crítica con gigantes locales como YPF, con unos niveles de eficiencia en costos y velocidad de perforación que no tenían precedentes en estas latitudes.

Mendoza es una de las cuatro provincias por las que se expande la roca cargada de crudo y gas más rica del sur de América: Vaca Muerta, la joya de la Cuenca Neuquina. Bajo el suelo de Malargüe se ubica la denominada lengua norte de la formación. La roca presenta características diferenciadas en su extensión. Por ejemplo, en el sur mendocino se presenta más delgada que en la zona núcleo, en torno a la localidad de Añelo, en el centro-este de Neuquén.

El interés material en Malargüe

En ese encuentro Cornejo le mostró las cartas técnicas del sur provincial a Hamm. El objetivo era la lengua mendocina de Vaca Muerta, o más precisamente Malargüe. Contrariamente a los bloques de gas en Neuquén, la geología mendocina tiene lo que expertos llaman "la ventana estratégica de petróleo" (oil window). Este aspecto técnico es fundamental para la sustancia de la inversión.

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YPF abandona pozos de Mendoza y se enfoca en Vaca Muerta.

YPF abandona pozos de Mendoza y se enfoca en Vaca Muerta.

La situación es que el petróleo líquido se puede transportar y vender en breve, a través de la infraestructura existente de oleoductos que va desde la refinería en Luján de Cuyo, pero el gas requiere de más infraestructura para su transporte. Hamm ha mostrado un interés específico para aplicar en Mendoza su tecnología de perforación horizontal extendida, que permite recorrer más de tres mil quinientos metros bajo la roca madre, maximizando la extracción por cada pozo perforado.

Seguridad jurídica y el factor RIGI

Un punto de quiebre en la conversación fue establecer el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Cornejo destacó que Mendoza no solo tiene geología sino también "seguridad jurídica", que es un bien escaso en la historia reciente del país. Para un magnate como Hamm, la estabilidad tributaria y la libre utilización de divisas son las condiciones para mover sus torres de perforación a la parte sur del hemisferio; sin ellas entraría a la fila de operadoras que pujan por nuevos equipos en la formación porque los existentes están en actividad.

"Queremos que Mendoza se afiance como un polo de servicios e hidrocarburos tan dinámico como Neuquén", sostuvo Cornejo luego del encuentro. La idea revolucionaria del gobernador es sumar al "Rey del Petróleo" para que el derrame económico transforme a la provincia en el nuevo centro logístico del no convencional. La reunión cerró con el compromiso de una visita técnica por parte de los geólogos de Continental Resources a los bloques mendocinos antes de fin de 2026. Para la delegación argentina, el respaldo de Hamm fue la señal que necesitaba Wall Street.

Quién es Harold Hamm

En la aristocracia corporativa de los Estados Unidos, el linaje de Harold Hamm es una rareza absoluta. Lejos de las exclusivas escuelas de negocios de la Costa Este, el fundador y dueño absoluto de Continental Resources cimentó su fortuna —estimada hoy en más de 18.000 millones de dólares— desde la extrema marginación rural, convirtiéndose en el arquetipo definitivo del magnate petrolero hecho a sí mismo.

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Nacido el 11 de diciembre de 1945 en Lexington, una pequeña localidad de Oklahoma, Hamm fue el decimotercer y último hijo de Jane Elizabeth Sparks y Leland Albert Hamm. Sus padres eran aparceros algodoneros sin tierra propia. Su infancia estuvo signada por el nomadismo y la escasez estructural: la familia migraba de granja en granja persiguiendo los ciclos de la cosecha, habitando casillas precarias que a menudo carecían de agua corriente o electricidad. Desde su niñez, la extenuante recolección manual de algodón y la limpieza de chiqueros forjaron una ética de trabajo implacable.

Mudanza clave

El quiebre biográfico ocurrió en 1961, cuando la familia se instaló en Enid, también en Oklahoma. En ese ecosistema dominado por la industria petrolera, un adolescente Hamm de 16 años comenzó a despachar combustible. Al poco tiempo, ingresó al eslabón más duro e insalubre del sector: la limpieza manual de los tanques de escoria en las refinerías locales. Sumergido literalmente en lodos tóxicos, asimiló la logística, los costos y las fallas de los contratistas de servicios petroleros.

A los 21 años, en 1967, sin título universitario pero con una agresiva tolerancia al riesgo, tomó líneas de crédito para comprar un camión cisterna usado y fundó la Shelly Dean Oil Company, nombrada en honor a sus dos primeras hijas. Su modelo operativo inicial era físicamente devastador: de día transportaba pesadas cargas de fluidos hacia los equipos de perforación; de noche, analizaba los registros geológicos (well logs) buscando anomalías en yacimientos que las grandes corporaciones (Big Oil) habían descartado por considerarlos marginales. Esta táctica lo consagró como un genuino "wildcatter", el término histórico para los exploradores independientes de alto riesgo. Su primer pozo comercialmente exitoso, el Oswego, llegó en 1971, sentando las bases de lo que luego sería Continental Resources.

El giro total al fracking

Sin embargo, su ingreso definitivo a la historia económica mundial se produjo en la década de 1990, cuando dirigió el capital de su empresa hacia la gélida formación Bakken, en Dakota del Norte. Ignorando el consenso de la ortodoxia geológica, Hamm apostó todo a la combinación de dos tecnologías entonces incipientes: la peroración horizontal y el fracking (fracturación hidráulica). El resultado destrabó una abundancia inédita de petróleo no convencional (tight oil). Esta revolución productiva impulsó la independencia energética de Estados Unidos y le otorgó a Hamm un poder de lobby determinante en Washington, siendo la figura clave para levantar la prohibición de exportar crudo estadounidense en 2015.

Hoy, a sus 80 años, ejerce un control corporativo sin precedentes. En 2022, en una audaz maniobra financiera, Hamm retiró a Continental Resources de la bolsa de Wall Street, comprando todas las acciones flotantes para operar sin la presión cortoplacista de los mercados. Desde esa cima de poder e independencia, el zar del shale evalúa ahora su próxima conquista global, posando su mirada sobre la roca madre de Vaca Muerta.

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