La Fiesta Nacional de la Vendimia siempre ha sido mucho más que un despliegue de luces y danza; es el termómetro social de Mendoza. En la edición 2026, titulada "90 cosechas de una misma cepa", la emoción por el pasado y la esperanza por el futuro se toparon con la realidad de un conflicto que sigue latente en el corazón de los mendocinos.
El gesto de los artistas en contra de la minería
Al finalizar el Acto Central, cuando los ecos de la música de Paíto Figueroa aún vibraban en los cerros y las imágenes de los drones se desvanecían, el escenario se convirtió en un espacio de protesta. Un grupo de artistas extendió una bandera negra con letras blancas que rezaba: "NO A MINERA SAN JORGE".
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El cartel, ubicado en uno de los niveles centrales del teatro griego, se volvió rápidamente el foco de atención de las miles de personas que aún permanecían en las gradas, vinculando el guion de la fiesta —que resaltaba la cultura del riego iniciada por los huarpes— con la problemática ambiental contemporánea.
"El agua de Mendoza no se negocia"
La reacción del público no se hizo esperar. Lo que inició como un murmullo se transformó en un cántico unísono que recorrió todo el Frank Romero Day. Al grito de "el agua de Mendoza no se negocia", los asistentes respaldaron la acción de los artistas, recordando que la vitivinicultura y la identidad de la provincia dependen estrictamente de la protección de sus glaciares y ríos.