Bajo fuerte custodia, despidieron a "El Mencho", el jefe narco ligado a la causa Bobinas Blancas en Mendoza
- Se realizó el funeral de El Mencho en Jalisco, México, bajo un fuerte operativo de seguridad
El líder del CJNG tuvo vínculos con Mendoza en una causa de 2017
PorElEditor Mendoza
3 de marzo de 2026 - 17:50
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Llevaron a cabo el funeral del El Mencho.
Bajo un estricto despliegue de fuerzas federales, fue sepultado Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El entierro se llevó a cabo en Jalisco en medio de un fuerte operativo de seguridad y reavivó el recuerdo de las investigaciones que vincularon a su organización con la causa "Bobinas Blancas" en Mendoza.
El sepelio se realizó en el cementerio Recinto de la Paz, en Zapopan, estado de Jalisco. La ceremonia estuvo marcada por un importante despliegue de fuerzas de seguridad ante el temor de posibles incidentes o demostraciones de poder de células vinculadas al cartel.
De acuerdo con reportes oficiales y agencias de seguridad, el CJNG logró presencia en múltiples estados mexicanos y disputó territorios estratégicos a otros cárteles. Paralelamente, investigaciones federales en Estados Unidos lo vincularon con el tráfico internacional de metanfetaminas y cocaína, consolidando rutas hacia Norteamérica y, según distintas causas judiciales, conexiones logísticas con otros países.
cartel CJNG
Uno de los elementos que diferenciaron al CJNG fue su capacidad operativa. Autoridades mexicanas han documentado el aseguramiento de fusiles de asalto de alto calibre, ametralladoras, lanzagranadas y vehículos blindados artesanales utilizados en enfrentamientos contra fuerzas de seguridad o grupos rivales. Por esa capacidad de fuego, analistas en seguridad lo describieron como una organización con características cuasi militares, aunque formalmente se trate de una estructura criminal.
Además del brazo armado, el cartel desarrolló una estructura jerárquica con mandos regionales, jefes de plaza y células operativas. Investigaciones oficiales sostienen que también operó con esquemas de lavado de activos mediante empresas fachada y mecanismos financieros alternativos, lo que le permitió sostener su expansión.
En Argentina, el nombre del CJNG apareció vinculado a una de las investigaciones más impactantes de los últimos años: la causa conocida como “Bobinas Blancas”, considerada uno de los mayores golpes al narcotráfico en el país por el volumen secuestrado y el nivel de sofisticación logística.
las bobinas
La pesquisa se inició en 2017 tras una alerta internacional. La organización utilizaba como fachada una firma comercial que exportaba bobinas de acero, dentro de las cuales ocultaban cargamentos de cocaína acondicionados con un sistema que incluía campo magnético para dificultar su detección en controles aduaneros.
El 18 de junio de 2017, tras meses de tareas de inteligencia, seguimientos y escuchas, se concretaron allanamientos simultáneos que permitieron desbaratar la organización y secuestrar un total de 1.862,17 kilogramos de cocaína. Los cargamentos fueron hallados en:
El Parque Industrial de Bahía Blanca, donde parte de la droga estaba oculta dentro de ocho bobinas de acero listas para exportación
Un depósito en la localidad de Perdriel, en Luján de Cuyo, donde el estupefaciente se encontraba almacenado en bolsas de arpillera
cocaina el mencho
Según la investigación judicial, la droga tenía como destino final España y Canadá. La logística incluía galpones alquilados, maquinaria importada para acondicionar los estupefacientes, traslado terrestre hasta el puerto y maniobras de exportación bajo apariencia legal.
Los investigadores detectaron que detrás de la estructura operaban ciudadanos mexicanos que coordinaban las órdenes y el financiamiento, mientras que ciudadanos argentinos cumplían roles clave en el almacenamiento, la logística y la tramitación comercial. Además, se probó que parte del dinero era canalizado mediante operaciones con criptomonedas para financiar la operatoria y blanquear ganancias.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca condenó a siete integrantes de la organización narcocriminal desbaratada en 2017 en la causa conocida como “Bobinas Blancas”, el mayor secuestro de cocaína en la historia argentina vinculado a una estructura internacional.
Entre los principales responsables fueron condenados tres ciudadanos mexicanos considerados coautores del delito de almacenamiento ilegal de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas organizadas. Max Rodríguez Córdova recibió la pena más alta, con 15 años de prisión, al ser señalado como uno de los coordinadores centrales de la operatoria en el país. En tanto, Jesús Madrigal Vargas y Gilberto Acevedo Villanueva fueron sentenciados a 14 años de prisión cada uno, al acreditarse que integraban el núcleo que impartía órdenes y supervisaba la logística con financiamiento proveniente de México.
mexicanos condenados
En cuanto a los argentinos involucrados, el tribunal los consideró partícipes secundarios del mismo delito. Marcelo Rafael Cuello y Amílcar Darío Martino fueron condenados a seis años de prisión, mientras que Darío Maximiliano Cuello recibió una pena de cinco años, al comprobarse su intervención en la administración de galpones, almacenamiento y tareas logísticas vinculadas al acondicionamiento y traslado de la droga.
argentinos condenados
Los argentinos Marcelo y Darío Cuello.
Un capítulo aparte fue el del operador financiero de la organización. Emmanuel García fue condenado a cinco años de prisión por lavado de activos, tras acreditarse que canalizó fondos a través de criptomonedas para financiar la estructura criminal.
manuel garcia bobinas blancas
Un escenario abierto
El especialista en seguridad y crimen organizado Eduardo Guerrero ha señalado en distintos análisis sobre cárteles mexicanos que "la captura o muerte de un líder no implica el fin de la organización, sino una etapa de reconfiguración que puede derivar en fragmentación o en una sucesión ordenada, según la fortaleza de la estructura". Esa lógica ya se vio en otros grupos criminales de México en la última década.
El Cártel Jalisco Nueva Generación es una estructura que opera en varios estados de México y que logró proyectarse a otros países con una lógica casi empresarial: controla rutas, diversifica delitos y sostiene redes financieras que le permiten mover millones sin quedar expuesta fácilmente.