Brasil vuelve a mirar con inquietud el estado físico de Neymar. El delantero del Santos presenta un edema moderado en la pantorrilla derecha que lo marginará de los entrenamientos durante más de una semana y lo deja prácticamente descartado para varios compromisos clave, tanto a nivel de club como de selección.
La situación genera tensión en el cuerpo técnico de la Selección de Brasil, que se encuentra en plena preparación para el Mundial, con debut programado ante Marruecos el 13 de junio. La preocupación no radica solo en la lesión actual, sino en el escaso margen de tiempo para una recuperación completa y sostenida.
Lesión y baja en el Santos
El club paulista ya confirmó que Neymar no estará disponible para los próximos encuentros. Quedará fuera del duelo ante San Lorenzo y su presencia frente a Gremio es altamente improbable. Incluso, su participación en el partido ante Deportivo Cuenca el 26 de mayo aparece como casi imposible.
Desde el entorno del Santos aseguran que el plan es claro: evitar cualquier riesgo de recaída. El delantero continuará con tratamiento específico y será preservado hasta que esté plenamente recuperado.
El dilema en la Selección de Brasil
En la Selección de Brasil, el escenario se analiza día a día. El cuerpo técnico considera una ventana clave: si Neymar logra estar en condiciones para el 27 de mayo, cuando el grupo se presente en Granja Comary, podría integrarse progresivamente a la dinámica de trabajo y aspirar al amistoso del 31 de mayo ante Panamá en el Maracaná.
Luego, Brasil tiene programado otro amistoso el 6 de junio ante Egipto en Estados Unidos, considerado un test final antes del debut mundialista. El seleccionador, el italiano Carlo Ancelotti, tomó una decisión calculada.
Según medios brasileños como O Globo, el técnico evaluó los estudios médicos, conversó directamente con Neymar por teléfono y decidió mantenerlo en la lista de convocados pese a la lesión y al tiempo limitado de recuperación.