Gimnasia y Esgrima de Mendoza afronta un momento de transición dentro de la temporada, en un contexto marcado por la definición del Torneo Apertura y el inicio de un prolongado receso para aquellos equipos que no lograron clasificar a la instancia decisiva.
Con el cuadro de octavos de final ya confirmado, el Torneo Apertura comenzará su fase eliminatoria este fin de semana, dando inicio a los cruces que definirán al campeón. Sin embargo, la realidad es distinta para 14 clubes que quedaron fuera de los playoffs, entre ellos el conjunto mendocino, que ahora centra sus esfuerzos en la preparación de cara al Torneo Clausura.
De acuerdo a lo establecido en el Artículo 17 del reglamento, los equipos que no accedieron a la fase final deberán atravesar un parate competitivo cercano a los tres meses.
El inicio del Torneo Clausura está previsto para el fin de semana del 26 de julio, lo que obliga a estas instituciones a reorganizar su planificación deportiva, enfocándose en la pretemporada, la recuperación física del plantel y posibles ajustes en sus estructuras.
La eliminación de Copa Argentina alarga el parate de Gimnasia
En este escenario, la única alternativa de competencia oficial durante el receso es la Copa Argentina. Nueve de los catorce equipos eliminados del Apertura aún mantienen chances de participar en los 16avos de final de ese certamen, aunque la realización de dichas instancias dependerá de acuerdos organizativos y del calendario general del fútbol argentino.
No obstante, esta posibilidad no alcanza a Gimnasia de Mendoza. El equipo ya quedó eliminado en los 32avos de final tras caer ante su homónimo salteño, lo que lo deja sin actividad oficial hasta el arranque del próximo torneo.