El estadio Malvinas Argentinas, la Dictadura y el Mundial 78: la historia detrás de su construcción en Mendoza
- La creación del Malvinas Argentinas se desarrolló en plena Dictadura
- El estadio fue obra de la Junta Militar para el Mundial de 1978
PorAgustín Varela
24 de marzo de 2026 - 17:25
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Este martes 24 de marzo se cumplen 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar en Argentina, instaurada tras el Golpe de Estado en Argentina de 1976, una fecha que invita a reflexionar sobre los distintos ámbitos atravesados por el régimen, incluido el deporte.
En la provincia de Mendoza, uno de los símbolos más importantes del fútbol local, el Estadio Malvinas Argentinas, tiene su origen directamente ligado al poder militar y a la organización del Copa Mundial de Fútbol de 1978.
El proyecto fue encargado al arquitecto uruguayo Rafael Viñoly y se levantó sobre el predio donde funcionaba el Autódromo General San Martín, en el Parque General San Martín.
Un centro clandestino a pocos kilómetros del Malvinas
La elección del lugar no estuvo exenta de un fuerte contraste histórico: a menos de cuatro kilómetros, en dirección al centro de la capital provincial, funcionaba por entonces el principal centro clandestino de detención de Mendoza, la Dirección de Investigaciones de la Policía de Mendoza (D2), ubicado en Av. Belgrano 179.
La construcción del estadio formó parte de un plan de obras mucho más amplio que incluyó: una cancha auxiliar de entrenamiento, nuevas rutas y accesos al predio, remodelaciones en el aeropuerto provincial y ampliación de playas de estacionamiento.
Malvinas - Mundial - Dictadura
El fútbol en tiempo de Dictadura.
La visita del general Merlo y el control militar de la obra
El control de la organización del Mundial estaba en manos del Estado Mayor del régimen. El 27 de diciembre de 1976, el general Antonio Merlo visitó Mendoza para inspeccionar el avance de las obras del estadio.
Merlo era el presidente del Ente Autárquico Mundial 78, organismo creado por la dictadura para organizar el torneo, y había sido designado por Videla el 25 de agosto de 1976.
La presencia militar en cada etapa de la obra reflejaba el carácter político que tenía el Mundial para el régimen: el objetivo no era sólo deportivo, sino también mostrar al mundo una imagen de orden y progreso.
Durante el campeonato, la dictadura desplegó un fuerte operativo de control social para evitar protestas o denuncias por violaciones a los derechos humanos. En Mendoza, los hechos más graves se registraron entre el 17 y el 28 de mayo de 1978, mientras la provincia se preparaba para ser subsede del Mundial e inauguraba el estadio provincial, construido especialmente para el evento.
El Malvinas Argentinas fue escenario de partidos correspondientes al Grupo 4 de la primera ronda, donde jugaron: Países Bajos, Irán, Escocia y Perú En la segunda fase también disputaron encuentros en Mendoza las selecciones de: Brasil y Polonia.
Mientras miles de personas celebraban el torneo en las tribunas, el país continuaba bajo un régimen represivo que mantenía centros clandestinos activos en todo el territorio.