Godoy Cruz vuelve a abrazar a uno de sus nombres más emblemáticos. En una noticia que despertó entusiasmo y emoción entre los hinchas, Daniel Oldrá regresó oficialmente a la institución para asumir el cargo de director deportivo, luego de su reciente paso como entrenador de Instituto de Córdoba.
La vuelta del Gato significa mucho más que una incorporación dirigencial. Se trata del retorno de un símbolo profundamente identificado con la historia y la esencia del club mendocino. Oldrá representa sentido de pertenencia, compromiso, trabajo silencioso y una conexión genuina con los colores azul y blanco, valores que lo convirtieron en uno de los máximos referentes tombinos.
Visiblemente emocionado, el histórico ídolo expresó su felicidad por este nuevo regreso y dejó en claro el significado personal que tiene esta oportunidad. “Estoy súper feliz y quiero agradecer, otra vez, la oportunidad de volver a estar en mi propia casa. Hoy es el cumpleaños de mi vieja, así que es un día muy especial y seguro que desde el cielo debe estar muy contenta porque he vuelto a mi casa”.
El nuevo rol del Gato Oldrá en Godoy Cruz
Respecto de sus funciones, Oldrá explicó cuál será su tarea dentro de la estructura deportiva del club, enfocada principalmente en acompañar y potenciar cada área vinculada al fútbol profesional y formativo.
“Director deportivo. Va a ser un poco estar con los chicos de inferiores, con el coordinador, con el técnico, caminar el predio, como lo hice siempre. No vengo a hacer otra cosa, sino a tratar de ayudar al cuerpo técnico y a los jugadores para que podamos estar lo antes posible en Primera”.
Su rol estará orientado a ser nexo entre las divisiones inferiores, la coordinación general y el plantel profesional, aportando experiencia, conocimiento y una mirada integral del club.