El paso de River Plate por la Primera B Nacional continúa siendo, incluso más de una década después, uno de los capítulos más discutidos del fútbol argentino. Aquella temporada 2011/12 quedó marcada por definiciones ajustadas, fallos arbitrales cuestionados y acusaciones cruzadas.
La misma volvió a quedar bajo la lupa tras las recientes declaraciones de Claudio Fileppi, ex defensor de Instituto de Córdoba, uno de los equipos que peleó hasta el final por el ascenso.
Instituto fue uno de los grandes protagonistas de ese torneo. Con Darío Franco como entrenador y un plantel que combinaba experiencia con juventud, el conjunto cordobés sorprendió desde el arranque. En ofensiva brillaba un joven Paulo Dybala, acompañado por nombres como Ezequiel Videla, Hernán Encina y Diego Lagos. Contra todos los pronósticos, la Gloria se mantuvo durante buena parte del campeonato en los puestos de privilegio.
La definición llegó cargada de tensión. En la última fecha, Instituto ocupaba una de las plazas de ascenso directo, escoltando a River, y dependía de sí mismo para regresar a Primera División. El escenario parecía ideal: jugaba como local en Alta Córdoba frente a Ferro Carril Oeste, un equipo que ya no tenía objetivos en juego.
Sin embargo, lo que debía ser una jornada de festejos terminó transformándose en una de las mayores frustraciones de su historia reciente.
La severa denuncia sobre el ascenso de River
Instituto cayó por un contundente 3-0 ante Ferro, un resultado inesperado que dejó al equipo sin ascenso directo. “Si ganábamos, ascendíamos. Y perdimos 3-0 de local. Fue increíble”, recordó Fileppi, quien además dejó entrever sospechas sobre incentivos económicos: “Ese día Ferro se jugó la vida. Se habló de que hubo plata de varios lados ”.
Mientras tanto, el resto de los aspirantes también definía su suerte. River venció 2-0 a Almirante Brown en un partido que tuvo un gol polémico de David Trezeguet, precedido por una posición adelantada de Rogelio Funes Mori que generó fuertes reclamos. Rosario Central cayó sorpresivamente ante Desamparados de San Juan, ya descendido, y Quilmes aprovechó su oportunidad al derrotar 2-0 a Brown de Puerto Madryn, resultado que le permitió quedarse con el segundo puesto y el ascenso directo.
El golpe anímico para Instituto fue devastador. Obligado a disputar la Promoción frente a San Lorenzo, el equipo llegó a esa instancia visiblemente afectado. “Psicológicamente estábamos destruidos. Veníamos de perder una chance única y era muy difícil levantarse”, reconoció Fileppi, surgido futbolísticamente de Racing Club.
La "incentivación económica" que denunció
El ex defensor también recordó que el objetivo inicial del plantel distaba mucho de pelear el ascenso. “Habíamos armado un equipo para mantenernos en mitad de tabla. Nadie imaginaba que íbamos a estar peleando arriba todo el año. Cuando llegamos a la última fecha con esa posibilidad, pensamos que ya estaba hecho”.
En diálogo reciente con Bolavip, Fileppi volvió a poner sobre la mesa el debate sobre los incentivos económicos en el fútbol argentino y dejó una frase que volvió a encender la controversia: “Se ve que hubo mucha guita dando vueltas. Ferro jugó ese partido como si fuera una final y nos pasó por arriba”.