La cuenta regresiva hacia el próximo Mundial ya comenzó y, con ella, las preocupaciones en torno a posibles bajas sensibles en la Selección Argentina. Uno de los nombres que genera mayor incertidumbre es el de Giovani Lo Celso. A día de hoy, su presencia en la cita mundialista es una incógnita que inquieta al cuerpo técnico de Lionel Scaloni.
Al día de la fecha, pasaron exactamente 70 días desde que el mediocampista sufrió una grave lesión muscular durante su participación en la UEFA Europa League, un contratiempo que lo marginó de la actividad en un tramo clave de la temporada. Si bien su recuperación avanza, recién podría volver a sumar minutos con el Betis dentro de una semana, cuando restarán apenas nueve partidos para el cierre del calendario.
La competencia interna en la Selección Argentina que pone en jaque a Lo Celso
El contexto no es menor. Lo Celso no solo pelea contra el reloj para recuperar ritmo futbolístico, sino también contra la competencia interna en una zona del campo donde abundan variantes.
De cara a la lista definitiva para el Mundial, el cuerpo técnico evalúa distintas opciones, y la situación del rosarino se vuelve aún más delicada al considerar que, entre nombres como Colo Barco, Máximo Perrone, Franco Mastantuono y el propio Lo Celso, solo dos obtendrían un lugar en la nómina final.
La historia reciente tampoco juega a su favor. Cabe recordar que Lo Celso se perdió el Mundial de Qatar 2022 por una lesión muscular, una ausencia que resultó especialmente dolorosa dado su rol clave en el ciclo previo. Aquella experiencia marca un antecedente que hoy resuena con fuerza, tanto en el entorno del jugador como en el análisis del cuerpo técnico.