Julián Santero no se anda con vueltas. El mendocino, que ya sabe lo que es tocar el cielo con las manos en el Turismo Carretera, la categoría más importante del país, dio el golpe sobre la mesa este viernes al presentar oficialmente el BMW M4 del Fispa Corse.
En un evento que mezcló el glamour de la marca alemana con el ADN fierrero, el "volador" de Guaymallén dejó claro que el 2026 no será un año de transición: es el año de la reconquista.
El "Misil" alemán con corazón de Ford
La presentación en Vicente López reveló una unidad que impacta a primera vista. Pero lo que realmente sacude el tablero es la configuración técnica. Aunque la carrocería respira aire europeo, el BMW de Santero llevará motorización Ford bajo el desarrollo de Mauricio Candela. Una "ensalada" mecánica permitida por el nuevo reglamento que busca paridad y que le da a Julián la confianza de una planta impulsora que conoce a la perfección.
La ingeniería estará a cargo de un viejo conocido del mendocino: Marcelo Ambrogio. El exitoso preparador desembarca en el TC tras dominar el TC2000, formando un "Dream Team" que pone a Santero como el rival a batir desde la primera vuelta.
Mendoza sueña con el "bi"
Tras consagrarse campeón en 2024 y ser el gran protagonista del 2025, Santero entiende que el cambio de marca es el salto de calidad necesario para destronar a los Camaro y Mustang que hoy dominan la escena. "Tengo las mejores expectativas; vamos a buscar el podio desde el arranque", sentenció el piloto, que ya tiene las valijas listas para el sur. El cronograma no da respiro:
- Lunes de pruebas: El equipo rodará en La Plata para chequear que todo esté en orden.
- Viaje épico: Más de 2.800 kilómetros separan el taller de la primera fecha en El Calafate.
- El debut: El fin de semana del 14 y 15 de febrero, el BMW M4 pisará el asfalto oficialmente.
¿Un riesgo o una jugada maestra?
La apuesta es ambiciosa. Ser el abanderado de la séptima marca del TC implica una presión extra, pero Santero ha demostrado que su frialdad conductiva está a la altura de las circunstancias. El desafío será adaptar la carga aerodinámica del M4 a los circuitos argentinos en tiempo récord. Si el prototipo responde bien el lunes, el resto del parque cerrado tendrá razones para preocuparse.
Julián Santero ya puso primera. El BMW M4 ya es una realidad y Mendoza se ilusiona con volver a ver a su hijo pródigo en lo más alto del podio. La corona está vacante y el mendocino ya tiene el arma para recuperarla.