No fue un susto más. Lo que vivió Franco Colapinto en Melbourne, cuando se encontró con el coche de Liam Lawson casi detenido, fue el prólogo de un accidente que la categoría no puede permitirse. Ya instalado en China, el piloto de Pilar dejó de lado la diplomacia y le puso voz a un problema que aterra a la parrilla.
"Cuando vi las cámaras a bordo, fue incluso más cerca de lo que pensaba", confesó Franco. El argentino, que este fin de semana enfrentará la presión extra de una carrera Sprint en la Fórmula 1, dejó en claro que no se trata de un error humano, sino de un fallo sistémico de la nueva era técnica.
Una lotería a ciegas: el drama de los nuevos motores
El diagnóstico de Colapinto es técnico y alarmante. Según explicó el piloto de Alpine, los sistemas actuales son impredecibles. Podés hacer todo perfecto, repetir el procedimiento de largada al detalle, y aun así el coche puede fallar. "Hacés exactamente lo mismo y tenés la peor largada de tu vida", disparó.
Esa falta de patrón es lo que genera el "efecto sorpresa" que casi termina en tragedia en Australia. El coche de adelante se queda clavado y los que vienen de atrás, sin visibilidad y a plena carga, se encuentran con un muro de fibra de carbono.
¿Se viene el "Spotter" al estilo NASCAR?
Ante el vacío de soluciones por parte de la FIA, surgió una propuesta que Colapinto ve con buenos ojos: la implementación de un spotter (un observador externo que guíe al piloto por radio), tal como sucede en el automovilismo estadounidense.
"Quizás no sería una mala opción, al menos para las largadas", admitió el pilarense de 22 años. Hoy, los pilotos dependen de luces en el auto de adelante que, según denunció Franco, no siempre se activan a tiempo para evitar el impacto.
Un pedido de auxilio antes de Shanghai
El timing de la queja no es casual. El Circuito de Shanghai tiene una de las rectas de largada más complejas y este fin de semana habrá dos salidas debido al formato Sprint. La tensión es total.
- El riesgo: Un choque en cadena en la largada de la Sprint podría arruinar el fin de semana completo (y el presupuesto) de cualquier equipo.
- La interna: Los equipos saben del problema, pero pocos pilotos se animan a hablar con la claridad de Colapinto.
- El futuro: Franco pide que la FIA y los equipos se sienten a analizar datos antes de que el azar deje de estar del lado de los pilotos.
Colapinto fue tajante: "Si ocurre cada fin de semana, en algún momento va a atrapar a alguien". El pibe de Pilar ya cumplió con su parte: avisó. Ahora la pelota está en manos de los comisarios y los ingenieros. En China, todas las miradas estarán puestas en ese semáforo que, por ahora, genera más miedo que adrenalina.