La fiesta fue completa, pero no exenta de dramatismo. Lo que empezó como una exhibición histórica de Franco Colapinto en las calles de Palermo terminó con una imagen que dio la vuelta al mundo: el Lotus E20 envuelto en llamas y una nube de polvo de matafuegos.
Fiel a su estilo, el piloto argentino llevó la máquina al límite absoluto, dejando un saldo de neumáticos destruidos y una confesión que ya es viral. Tras más de seis horas de evento y ante una multitud récord de 600.000 personas, Colapinto decidió regalarle al público un final de película. En su última salida a pista, los trompos y las "donuts" sobre la Avenida del Libertador elevaron la temperatura del motor V8 Renault a niveles críticos.
"Me calenté un poquito"
El momento de mayor tensión ocurrió cuando, tras una serie de maniobras extremas, Franco soltó el volante del Fórmula 1 y el fuego comenzó a asomar por la zona de los escapes. Los mecánicos de Alpine debieron invadir la pista de inmediato con matafuegos para sofocar el principio de incendio.
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Al bajar del auto, el pilarense le puso humor a la situación en diálogo con el periodista Juan Fossaroli: “Se quemó, amigo. Me habían dicho que lo cuidara, lo traté de cuidar, pero al final me calenté un poquito”, admitió entre risas, confirmando que la adrenalina del momento superó cualquier instrucción técnica previa.
Las secuelas del "Road Show": gomas y pintura al límite
El estado del monoplaza tras la jornada refleja la intensidad con la que se vivió el show:
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Neumáticos: Terminaron completamente degradados, "en las telas", producto de los trompos y las frenadas bruscas.
Carrocería: La pintura en la zona trasera mostró un deterioro visible por el calor extremo de los escapes.
El asfalto: Quedó marcado con los "autógrafos" de caucho que Colapinto dejó frente al Monumento a los Españoles.
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Rumbo a Miami
El evento fue un éxito rotundo que posicionó a Buenos Aires en el radar de la F1 internacional. Con el rugido del V8 todavía resonando en los edificios de Palermo, Colapinto ya cambia el chip: su próximo destino es el Gran Premio de Miami, donde buscará trasladar toda la energía recibida de su gente a los puntos oficiales del campeonato.