¿Se juega la Finalissima? El ultimátum de la UEFA y la insólita propuesta para evitar la suspensión del duelo
- A solo 13 días del partido, el choque entre Argentina y España pende de un hilo
- La opción insólita para salvar el trofeo
PorElEditor Mendoza
14 de marzo de 2026 - 13:05
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La Finalissima podría suspenderse.
El destino de la Finalissima 2026 cuelga de un hilo. Lo que debía ser la gran gala del fútbol mundial entre la Selección Argentina de Lionel Scaloni y la España de Luis de la Fuente se ha transformado en una batalla de despachos, egos y diplomacia de urgencia.
A menos de dos semanas de la fecha pactada (27 de marzo), la incertidumbre es total y el riesgo de suspensión, más real que nunca. Tras la caída definitiva del Estadio Lusail en Qatar -debido a la escalada bélica en Medio Oriente que obligó a suspender la actividad deportiva en ese país-, la UEFA, presidida por Aleksander Ceferin, intentó tomar el control total. Sin embargo, su propuesta de mudar el partido al Santiago Bernabéu detonó una crisis con la AFA y la Conmebol.
El desplante de Tapia y el respaldo de Conmebol
Ante esto, Chiqui Tapia fue tajante: Argentina no aceptará jugar en Madrid, donde España oficiaría de local. El malestar radica en que la UEFA habría avanzado en un acuerdo con Florentino Pérez sin consultar a la parte sudamericana. "España quiere que se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental", retrucó Tapia.
Finalissima
La Finalissima sigue en duda.
Redes
Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol, viajó de urgencia a Buenos Aires para respaldar a la AFA. Juntos, enviaron una contrapropuesta a Nyon con tres sedes neutrales sobre la mesa para que el partido se quede en Europa pero sin ventajas para "La Roja":
Portugal (Lisboa u Oporto).
Italia (Roma o Milán).
Inglaterra (en cualquier estadio de Londres, excepto Wembley por compromisos previos).
La propuesta "insólita": ¿una final de ida y vuelta?
Ante el callejón sin salida, en las últimas horas circuló una alternativa que suena a manotazo de ahogado: disputarla a dos partidos, uno en cada país. Si bien la idea seduce desde lo económico, desde la logística es calificada de "inverosímil". Coordinar un solo encuentro a 13 días es una odisea; organizar dos, con los calendarios de los jugadores al límite y el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, parece una utopía.
Para Scaloni y su cuerpo técnico, la prioridad es jugar un partido de fuste contra un rival europeo, pero no a costa de un desgaste físico innecesario en un viaje transatlántico. Los puntos críticos que definen la suspensión:
El factor tiempo: La falta de una sede confirmada impide la logística de viajes, seguridad y venta de entradas.
El "Plan B" de Scaloni: Si el acuerdo no se firma este fin de semana, la AFA deberá buscar amistosos de urgencia en Europa para no perder la ventana FIFA.
El amistoso con Qatar: El duelo del 31 de marzo también está en stand-by, lo que dejaría a la Albiceleste sin actividad previa a la lista final de convocados.
El ultimátum de la UEFA
Se espera que este sábado, tras una nueva cumbre virtual, la UEFA dé su respuesta definitiva. Si Ceferin se mantiene firme con el Bernabéu y rechaza las opciones neutrales de Conmebol, la Finalissima podría quedar oficialmente postergada para finales de año o, en el peor de los casos, suspendida definitivamente.
Para los hinchas, la decepción es enorme. Se esperaba un duelo generacional entre Lionel Messi y Lamine Yamal en el desierto qatarí, pero hoy la pelota está más cerca de guardarse en el inflador que de rodar en el césped.