La industria sigue cayendo en picada sin piso firme a la vista: se contrajo 8,7% en un año
-Seis subsectores presentaron mermas en la producción de dos dígitos.
-Cuatro de estos, se encogieron más del 20% respecto al año anterior.
PorJavier Polvani
9 de abril de 2026 - 16:35
Compartí esta nota:
La actividad industrial sigue en picada.
La producción industrial sigue en picada en el país. Los datos del INDEC de febrero muestran un nuevo y pronunciado retroceso de la actividad manufacturera respecto al año anterior, que ya mostraba niveles por debajo de los previos. Salvo la refinación de petróleo, todas las subramas de la industria nacional se contrajeron.
En seis de las nueve subdivisiones de la industria manufacturera la contracción de la producción en un año alcanzó los dos dígitos, superando el 20% en cuatro de estas. El panorama es desolador. Así, el Índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) experimentó una profunda caída del 8,7% en febrero de 2026 frente al mismo mes del año anterior, según el informe sectorial del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), difundido este jueves.
Lo datos relevados por el organismo revelan una de las peores fotos de la industria manufacturera argentina, que arrastra una crisis galopante, cuya principal causa deriva del régimen macroeconómico impuesto por Javier Milei desde diciembre del 2023.
ipi manufacturero
La industria, en su peor hora
Este retroceso refleja un escenario de contracción extendida que golpea a la mayor parte del entramado productivo nacional. El acumulado del primer bimestre de 2026 ya presenta una disminución del 6% en comparación con igual período de 2025. Al analizar la serie desestacionalizada, la tendencia se mantiene a la baja, arrojando una variación negativa del 4% respecto al mes de enero. La serie tendencia-ciclo exhibió un avance marginal del 0,2%.
El panorama de las divisiones que integran el indicador es contundente: catorce de las dieciséis ramas principales de la industria manufacturera presentaron caídas interanuales. Entre los sectores más golpeados de la economía, destaca el rubro de Maquinaria y equipo, que se desplomó un 29,4%. Dentro de esta categoría, la fabricación de maquinaria agropecuaria sufrió un alarmante retroceso del 37,7%, explicada por menores ventas de tractores, cosechadoras y sembradoras. Los aparatos de uso doméstico cayeron 38,0%.
La industria automotriz no logró escapar de la crisis. La división de Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes anotó una severa contracción del 24,6%. Puntualmente, la fabricación de vehículos automotores bajó un 29,9%, en sintonía con datos de la ADEFA (Asociación de Fábricas de Automotores) que señalan una retracción del 45,9% en las ventas a concesionarios. Las exportaciones hacia Brasil mermaron, agravando el cuadro general de las empresas proveedoras de autopartes, las cuales cayeron un 22,1%.
Otro sector de alto impacto social, el conformado por Prendas de vestir, cuero y calzado, evidenció una contracción del 18,2%. Similar suerte corrieron los Productos textiles, cuya actividad fabril se desplomó un estrepitoso 33,2%, golpeada por menor demanda interna y fuerte presión importadora. A su vez, las Industrias metálicas básicas retrocedieron un 12,5%, mientras que los Productos de caucho y plástico mermaron un 15,7% respecto al último año.
ipi manufacturero sectores
La producción de alimentos, golpeada
El sector Alimentos y bebidas no quedó exento de la dinámica contractiva y reportó una baja global del 6,9%. El mayor impacto negativo en este ítem provino de la molienda de oleaginosas, que se retrajo un 21,9%. Según la SAGyP (Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca), la elaboración de carne bovina experimentó una baja del 8,2%. En contrapartida, los productos lácteos destacaron positivamente con un alza del 8,1%, traccionada por la elaboración de leche en polvo.
En un escenario recesivo generalizado, apenas dos divisiones lograron mantenerse en firme terreno positivo. El gran impulsor del mes fue la Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear, que marcó un sólido crecimiento del 19,7%. Este avance fue liderado por la producción de gasoil, que registró una mejora del 23,8%, y la elaboración de naftas, que trepó un 10,8%.
Le siguió el rubro de Sustancias y productos químicos, que avanzó un 3,7% interanual. Este crecimiento fue impulsado primordialmente por la producción de productos farmacéuticos, que anotó una mejora del 11,2%, y por productos químicos básicos, que crecieron un 11,3%. Sin embargo, la rama de agroquímicos operó en terreno negativo con una caída del 9,6% en este período.
Las cifras oficiales evidencian la compleja realidad del sector manufacturero. La contundente contracción del indicador en este primer bimestre plantea un urgente desafío económico de cara a los próximos meses para buscar reactivar el alicaído mercado interno y devolver competitividad a los principales motores del trabajo fabril de nuestro país.