El turismo receptivo a través del Paso Cristo Redentor registró una fuerte contracción durante el primer cuatrimestre de 2026. Según datos oficiales del INDEC, la llegada de turistas extranjeros por esta vía terrestre evidenció marcadas caídas interanuales, reflejando un cambio de tendencia impulsado fundamentalmente por el encarecimiento de la Argentina.
paso a chile (13)
El Paso Internacional Cristo Redentor opera con normalidad este domingo.
Gendarmería nacional
Durante la temporada estival, el ingreso de visitantes internacionales hacia la provincia de Mendoza y el resto del país sufrió un revés significativo. Las estadísticas oficiales publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) detallan que en el mes de enero ingresaron 15.300 turistas no residentes por el Paso Cristo Redentor. Esta cifra representó un alarmante desplome del 25,6% en comparación con el mismo período del año anterior.
La tendencia negativa se mantuvo firme durante el segundo mes del año. En febrero, el volumen de llegadas por esta misma vía fronteriza descendió a 12.800 turistas, consolidando una baja interanual del 23%. Este fenómeno refleja cómo la alteración en la competitividad cambiaria desincentivó el flujo histórico de viajeros provenientes de Chile, quienes tradicionalmente cruzaban la frontera por motivos de ocio o consumo. El encarecimiento relativo de los bienes y servicios en el territorio nacional alejó a los visitantes de los países limítrofes, golpeando duramente la actividad del sector turístico que aguardaba ansiosamente el habitual aluvión de compradores y veraneantes en los diversos centros urbanos comerciales.
El leve repunte de marzo y la inestabilidad de abril
El escenario mostró una mínima señal de alivio al finalizar el primer trimestre. En marzo, la cantidad de extranjeros que optaron por el Paso Cristo Redentor alcanzó los 13.000 turistas. Este número significó un leve incremento del 1,1% respecto a marzo del año anterior. Este pequeño repunte estacional estuvo fuertemente vinculado a festividades como la Semana Santa y la tradicional celebración de la Fiesta Nacional de la Vendimia, eventos que históricamente traccionan visitantes hacia la región cuyana. Sin embargo, la recuperación fue efímera.
En abril, el flujo de turismo receptivo volvió a caer, registrando el ingreso de 10.500 turistas por la principal aduana terrestre. Esto implicó una nueva retracción interanual, esta vez del 10,1%. En este caso, el factor climático jugó un rol protagónico. Las tempranas nevadas y los cierres preventivos en la Alta Montaña limitaron severamente el tránsito fronterizo, espantando a los conductores particulares que planeaban visitar el país a través de la ruta internacional.
La transformación del paradigma fronterizo
Si se analiza el panorama completo, la vía terrestre en su conjunto también padeció este declive. Considerando todos los pasos de acceso al territorio, enero culminó con 270.400 turistas receptivos por tierra (una caída del 8,7%). Para febrero, la cifra nacional fue de 230.100 turistas (variación nula).
demoras paso a chile cristo redentor.png
Las demoras para cruzar a Chile llegó a cuatro horas.
Gendarmería Nacional
En marzo ingresaron 173.400 turistas (baja del 3,9%), y finalmente, en abril se contabilizaron 170.800 turistas por rutas terrestres, marcando una caída general del 4,8% a nivel país. Dentro de este marco, el emblemático Paso Cristo Redentor ha ido perdiendo peso específico en la matriz de ingresos.
En abril de 2026, esta ruta apenas representó el 2,3% de la participación total del turismo receptivo nacional. En contraste, los aeropuertos demostraron mayor resiliencia. En el mismo mes, el aeropuerto de Mendoza captó el 2,6% del total de llegadas internacionales, superando a la vía terrestre de forma clara.
Conclusiones para la industria local
Estos guarismos del INDEC exponen un desafío estructural para el polo turístico mendocino y nacional. El comercio minorista, la gastronomía y la hotelería, fuertemente dependientes del visitante chileno que ingresa por tierra, deben enfrentar un nuevo paradigma macroeconómico. La menor brecha de precios ha modificado los hábitos de viaje.