La Justicia de España absolvió a Shakira en la causa fiscal correspondiente a 2011 y ordenó la devolución de 60 millones de euros que la artista había abonado a la hacienda española. La cantante colombiana estaba siendo investigada por una presunta evasión impositiva, ya que las autoridades sostenían que había residido en España el tiempo suficiente como para tributar en el país.
El tribunal no logró demostrar que Shakira hubiera permanecido más de 183 días en territorio español durante ese año, el requisito que establece la ley para considerar a una persona residente fiscal. Tras conocerse el fallo, la artista se refirió al “señalamiento brutal” que sufrió durante el proceso judicial.
El descargo de la colombiana
Tras conocerse la resolución, Shakira sostuvo que “las cosas se han puesto finalmente en su sitio” y aseguró que durante ocho años soportó “un señalamiento público brutal, con campañas orquestadas para destruir la reputación, además de haber pasado noches enteras sin dormir”.
“Afectó mi salud y el bienestar de mi familia”, continuó la intérprete en un comunicado difundido por El País. la artista remarcó que “nunca” dejó de confiar “en que la verdad se impondría” y cuestionó el tratamiento que recibió durante el proceso judicial al afirmar que fue considerada culpable “antes incluso de haber presentado pruebas”.
“Mi mayor deseo es que este fallo siente un precedente para Hacienda y sirva a los miles de ciudadanos anónimos que cada día son abusados y aplastados por un sistema que presume su culpabilidad y les obliga a demostrar su inocencia desde la ruina económica y emocional”, cerró.
Cómo fue la causa de Shakira
La intérprete ya había llegado a un acuerdo con la fiscalía española en 2023 por una causa vinculada a una presunta evasión fiscal entre 2012 y 2014. En ese momento, pagó una millonaria multa para evitar una condena mayor. Sin embargo, en esta oportunidad, la Audiencia Nacional falló a su favor en el expediente correspondiente a 2011.
En el documento oficial, los jueces remarcaron que incluso la propia administración española reconocía que Shakira había permanecido un máximo de 163 días en España durante 2011, una cifra inferior al mínimo legal requerido. Además, señalaron que en ese período la artista no tenía vínculo conyugal ni hijos residiendo en el país y que gran parte de su actividad económica se desarrollaba fuera de territorio español.
Por ese motivo, el tribunal concluyó que “no ha quedado acreditado” que Shakira tuviera domicilio fiscal en España durante ese año y ordenó la devolución total del dinero abonado, junto con intereses y costas judiciales.