Nació mal.

Guerra por 70 cargos en el nuevo ente de control de la energía y el gas: usuarios desamparados

-Javier Milei reformuló el organismo, pero antes de ponerlo a funcionar sobran los problemas.

-El interventor que se va le nombró empleados al nuevo presidente.

El Editor Mendoza | ElEditor Mendoza
Por ElEditor Mendoza
24 de abril de 2026 - 16:45

El nuevo Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) aún no asumió formalmente sus funciones, pero una incipiente disputa interna ya amenaza su operatividad. La polémica estalló tras la sorpresiva renovación de 73 contratos por parte de la actual intervención, desoyendo los pedidos del futuro presidente del organismo para congelar momentáneamente la plantilla.

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La unificación estatal representaba, teóricamente, una oportunidad para optimizar el control sobre las empresas concesionarias. Sin embargo, la conformación del ENRGE, que absorberá en breve al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) y al Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), evidencia graves problemas de coordinación.

El flamante ente unificado contará con un directorio colegiado compuesto por cinco miembros de probada trayectoria técnica, pero con visiones contrapuestas sobre la gestión. El cuerpo directivo tendrá a Néstor Marcelo Lamboglia en la presidencia y a Vicente Serra ocupando la vicepresidencia.

Por su parte, Griselda Lambertini, Héctor Sergio Falzone y el propio Marcelo Alejandro Nachón —actual interventor de gas— quedarán como vocales. La expectativa oficial es que la nueva estructura logre entrar en pleno funcionamiento durante el próximo mes de mayo, pero las incipientes desinteligencias en la cúpula ya generan incertidumbre en el sector energético.

El pedido de austeridad desoído

Según fuentes con acceso directo al organismo, los cinco expertos designados mantuvieron una reunión el pasado 8 de abril. Este encuentro informal tenía como objetivo intercambiar opiniones sobre la compleja transición burocrática que derivará en la desaparición del ENRE y el Enargas. Durante esa vital cumbre, Néstor Marcelo Lamboglia, quien actualmente se desempeña como interventor del organismo eléctrico, sentó una postura de absoluta austeridad.

Nestor Lamboglia
Néstor Marcelo Lamboglia.

Néstor Marcelo Lamboglia.

Su principal recomendación fue que lo mejor sería no renovar ningún contrato temporal, abstenerse de incorporar nuevo personal y no promover ascensos dentro del escalafón estatal hasta que el flamante ENRGE estuviese en funciones, hecho pautado para mayo. Fue una sugerencia dirigida puntualmente al interventor del área gasífera, buscando evitar que se condicione anticipadamente la capacidad de maniobra de la futura conducción. Su lógica exigía dejar que el próximo organismo analizara las situaciones laborales pendientes.

Decisiones unilaterales y contratos anticipados

A pesar de la solicitud expresa de su futuro jefe, la realidad demostró que los acuerdos de palabra son enormemente frágiles en la gestión pública. El miércoles de la semana pasada, Marcelo Alejandro Nachón rubricó un memorándum interno mediante el cual se ordenó la renovación por seis meses de los polémicos 73 contratos, vínculos laborales que recién vencían el próximo 30 de junio. Esta maniobra no fue un suceso aislado.

Días antes de firmar las prórrogas, el titular del ente gasífero ya había promovido oficialmente el pasaje desde la planta transitoria hacia la planta permanente de Marcela Paula Valdez, una integrante fundamental del cuerpo asesor del ex interventor Carlos Casares. Si bien es cierto que el actual funcionario cuenta con todas las facultades legales vigentes para tomar esas determinaciones, diversas voces internas cuestionan estas renovaciones anticipadas y la súbita promoción de Valdez, argumentando que lo más prudente frente a un vencimiento a más de dos meses vista hubiera sido esperar.

El foco del conflicto institucional

El corazón de esta interna institucional excede largamente a la simple burocracia. Varias de las personas a las que se les extendió el vínculo laboral integraban directamente el cuerpo de asesores de Carlos Casares. En aquella conflictiva reunión del 8 de abril, Néstor Marcelo Lamboglia —quien vale recordar que no posee una estructura de consejeros paralela en el sector eléctrico— se había manifestado firmemente en contra de la continuidad de ese abultado grupo en el nuevo ENRGE. Su argumento sostenía que esas tareas deben ser cumplidas pura y exclusivamente por el personal de línea estable.

Marcelo Alejandro Nachón, en cambio, justificó ante los presentes que resultaba conveniente garantizar su continuidad, adaptando sus funciones al nuevo ente. Este evidente contrapunto confirma cabalmente que el foco de conflicto principal se encuentra radicado en ese polémico círculo de asesores. Consultados por el medio especializado EconoJournal, desde el despacho de la intervención decidieron guardar un absoluto y hermético silencio.

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