El tablero de Medio Oriente vive horas de extrema fragilidad. Este martes, Irán elevó una protesta formal y pública contra Estados Unidos, acusando a la administración de Donald Trump de poner en riesgo la navegación en el Estrecho de Ormuz.
- La tensión en el punto más crítico del comercio petrolero mundial alcanzó un nuevo pico
- El "Proyecto Libertad" logra cruzar los primeros destructores
El tablero de Medio Oriente vive horas de extrema fragilidad. Este martes, Irán elevó una protesta formal y pública contra Estados Unidos, acusando a la administración de Donald Trump de poner en riesgo la navegación en el Estrecho de Ormuz.
Según las autoridades persas, Washington ha violado sistemáticamente el alto el fuego pactado en abril, consolidando un bloqueo que asfixia la región.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, utilizó sus redes sociales para lanzar una advertencia sombría: en el Estrecho se está gestando una dinámica de poder que Estados Unidos no podrá controlar. “Se está consolidando una nueva ecuación. Irán todavía no desplegó todo su potencial de respuesta”, sentenció Qalibaf.
Por su parte, el canciller Abbas Araghchi reforzó la línea diplomática —aunque cargada de reproches— al señalar que "no hay soluciones militares para una crisis política". Para Teherán, el despliegue estadounidense no busca la libertad de navegación, sino que es un acto de provocación que invalida los esfuerzos de paz realizados en las mesas de negociación de Pakistán.
Pese a las amenazas de la Guardia Revolucionaria, el Pentágono confirmó un movimiento táctico clave: los destructores USS Truxtun y USS Mason lograron atravesar el estrecho y entrar en aguas del Golfo. La travesía no fue tranquila. Según reportes oficiales de Estados Unidos:
Hostigamiento constante: Los buques fueron blanco de drones, lanchas rápidas y amenazas de misiles.
Respuesta armada: Las fuerzas norteamericanas aseguran haber hundido varias embarcaciones iraníes que intentaban interceptar a barcos civiles bajo su protección.
Versiones contrapuestas: En un giro típico de esta "guerra de información", Irán desmiente categóricamente que algún buque comercial haya logrado cruzar bajo protección estadounidense.
Aunque formalmente rige una tregua desde el 8 de abril, los hechos en el mar sugieren lo contrario. El escenario es de una "paz armada" sumamente inestable ya que el presidente estadounidense ha sido errático pero feroz, llegando a amenazar con "borrar de la faz de la Tierra" a Irán, aunque recientemente minimizó los últimos choques calificándolos como "fuego no intenso".
Con el 20% del petróleo mundial en juego, cualquier error de cálculo en Ormuz podría disparar los precios globales de la energía en cuestión de minutos. Las conversaciones en Pakistán parecen haber entrado en un punto muerto, dejando el destino de la región en manos de los comandantes militares en el terreno.