Los restos de Erika Antonella Álvarez fueron encontrados en un basural el pasado 8 de enero. Las primeras investigaciones permitieron determinar que la víctima de 25 años murió por un traumatismo craneofacial producto de golpes severos. La familia convocó a una marcha para exigir justicia, mientras la causa continúa sin detenidos.
Las últimas horas antes de su desaparición
De acuerdo con el testimonio de la familia, el último contacto entre Erika y su madre fue el martes 6 de enero, a través de WhatsApp, cuando la joven le prometió que al día siguiente iría a almorzar a su casa. Sin embargo, el miércoles no apareció. Al principio, sus padres pensaron que se había quedado dormida, ya que al acercarse a su vivienda advirtieron que el aire acondicionado y la luz de su habitación permanecían encendidos. La preocupación creció cuando los mensajes dejaron de llegarle y decidieron radicar una denuncia para dar con su paradero.
Al ingresar al inmueble, constataron que Erika no estaba y que, además de su celular, también se había llevado el cargador, lo que reforzó la hipótesis de que había salido voluntariamente. Vecinos del frente aseguraron haberla visto el miércoles alrededor de las 7.30, con el mismo pantalón blanco que llevaba el día anterior, y señalaron que después de ese momento no volvió a ser vista. La confirmación más dolorosa llegó el jueves, cuando su hermana menor informó que dos mujeres habían hallado una bolsa con un cuerpo en un basural de Manantial Sur y alertaron a la Policía. En el lugar se secuestraron sogas y cintas, que quedaron bajo peritaje en el marco de la investigación.
La autopsia y las líneas de investigación
El jueves 8 de enero, Erika fue reconocida por sus familiares a partir de los tatuajes y señas particulares que presentaba el cuerpo. El informe preliminar de la autopsia, realizado por el Cuerpo Médico Forense, determinó que Erika murió como consecuencia de un traumatismo craneofacial con luxación cervical, lesiones compatibles con una agresión de extrema violencia previa al abandono del cuerpo.
Según los primeros testimonios, no existía una denuncia formal por desaparición, lo que dificultó la reconstrucción de su recorrido previo al crimen. Por ese motivo, la Fiscalía ordenó inspecciones en su vivienda y un relevamiento exhaustivo de las cámaras de seguridad de la zona.
Erika era cercana con su familia
La joven cursaba la carrera de Enfermería en la Universidad Nacional de Tucumán y, hasta hace poco, trabajaba como moza junto a su hermano. "Era una chica muy presente, nunca desaparecía. Siempre sabíamos de ella. El martes fue la última vez que hablamos y me dijo que el miércoles iba a venir a comer", relató su madre, Claudia, al medio Contexto Tucumán.
Ante las versiones que hablaban acerca de que la joven era "dama de compañía", su hermana rechazó ese rumor y apuntó contra las personas con las que se juntaba. "Ella lamentablemente tenía problemas de adicción y consumía, pero se quedaba todo el día en su casa y, cuando se recuperaba, venía a nuestra casa”, señaló.
Marcharán este lunes para pedir Justicia
Familiares, amigos y la organización Ni Una Menos Tucumán convocaron a una marcha este lunes a las 19.30 en Plaza Independencia de San Miguel, para exigir justicia por la muerte de Erika. La movilización busca que el crimen no quede impune, en una causa que aún no registra personas detenidas y genera una fuerte conmoción en Tucumán.
Embed - s on Instagram: "JUSTICIA PARA ERIKA ANTONELLA ÁLVAREZ Desde Ni Una Menos nos sumamos a la convocatoria de familiares y amigos para exigir Justicia por el femicidio de Erika Antonella Álvarez este lunes 12 de enero a las 19.30hd en Plaza Independencia. "Nos movilizamos para que su muerte no quede impune, para que su nombre no sea olvidado y para exigir respuestas y justicia." Ni Una Menos. El Estado es responsable. #Tucuman #NiUnaMenos #Femicidio"
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Las actuaciones están a cago de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria de Tucumán, bajo la supervisión de la fiscal María del Carmen Reuter.