La Policía de Mendoza realizó en General Alvear una intervención preventiva en la que un hombre fue reducido tras resistirse a la aprehensión. Durante el operativo, un efectivo utilizó una pistola Taser 7 en modo disuasivo, es decir, sin efectuar la descarga eléctrica.
Se trata de la segunda utilización de este dispositivo de baja letalidad por parte de un policía que no integra las Fuerzas de Operaciones Especiales, luego de completar la capacitación y certificación correspondiente.
El episodio se registró durante la noche del domingo, cuando ingresó un llamado a la línea de emergencias 911 Mendoza. En la comunicación, un hombre denunció que le habían sustraído una motocicleta Zanella 150 cc que se encontraba en el patio de una vivienda ubicada sobre calle Constitución. El denunciante también informó que el rodado fue recuperado posteriormente en la intersección de calle La Marzolina y que el sospechoso, tras saltar un portón, habría ingresado a una vivienda de la zona.
Ante la situación, personal de la división Motorizada se desplazó hasta el lugar y entrevistó tanto a la víctima como a la propietaria del domicilio señalado. La mujer indicó que había escuchado ruidos en el patio de su casa y, al salir, observó a un hombre desconocido, por lo que autorizó el ingreso del personal policial para verificar el interior de la propiedad.
Durante la inspección, los efectivos escucharon movimientos provenientes del patio de una vivienda lindante. Al ingresar para constatar lo ocurrido, observaron entre las malezas a un hombre agazapado.
Según informaron fuentes policiales, el individuo se resistió a la aprehensión y agredió a uno de los uniformados, por lo que el efectivo hizo uso de la pistola Taser en modo disuasivo, activando únicamente el sistema sonoro del dispositivo y sin efectuar el disparo de las sondas. De esa manera lograron reducirlo y concretar la detención. Tras el procedimiento se dio aviso al ayudante fiscal en turno, quien dispuso el traslado del aprehendido. Al momento de su identificación se constató que el hombre tenía un pedido de captura vigente.
Protocolo y funcionamiento de las pistolas Taser
El uso de pistolas Taser en Mendoza se rige por un protocolo que establece criterios de necesidad, razonabilidad y proporcionalidad, con el objetivo de garantizar su utilización dentro de los estándares de derechos humanos.
La normativa prohíbe dirigir la descarga hacia zonas sensibles del cuerpo como la cabeza, el cuello, el rostro o la entrepierna, y establece que solo pueden utilizarlas efectivos con al menos dos años de antigüedad y capacitación certificada. Cada intervención debe quedar registrada mediante un informe detallado.
Las Taser 7 incorporan mejoras tecnológicas respecto de modelos anteriores: pueden cargar dos cartuchos simultáneamente (de corto y largo alcance) y cuentan con sistemas disuasivos sonoros y visuales que permiten advertir al sospechoso antes de aplicar la descarga eléctrica.
El uso de estos dispositivos fue ampliado en la provincia tras la publicación del Decreto 2155 de Mendoza, que habilitó su empleo para todo el personal policial que complete la capacitación correspondiente. Antes estaban restringidos a unidades especiales como el Grupo Especial de Seguridad y el Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros.