Una jornada de extrema tensión se vivió este jueves 12 de marzo en el Congreso de la Nación. Un llamado de alerta advirtiendo sobre la presunta presencia de un artefacto explosivo obligó a activar de inmediato los protocolos de seguridad, derivando en un operativo que cercó los alrededores del edificio legislativo en Buenos Aires.
Despliegue de especialistas en el Congreso
Ante la gravedad de la amenaza, diversas dependencias de la Policía Federal y especialistas de la Brigada de Explosivos se hicieron presentes en el lugar. El operativo no solo se limitó al interior del Palacio, sino que se extendió hacia las inmediaciones y oficinas anexas para garantizar la seguridad de los trabajadores y transeúntes.
Los especialistas realizaron un barrido minucioso en cada uno de los sectores críticos del edificio. Mientras tanto, el tránsito en la zona de las avenidas Entre Ríos y Rivadavia se vio parcialmente afectado por el cordón preventivo dispuesto por las fuerzas de seguridad.
Resultado del operativo
Según pudo se pudo saber, el despliegue tuvo un carácter preventivo y buscó descartar de manera exhaustiva cualquier riesgo real. Tras varias horas de inspección y bajo un clima de incertidumbre, las autoridades trabajaron para normalizar la situación y determinar el origen de la comunicación que dio inicio a la alerta.
Este tipo de incidentes, que suelen generar grandes complicaciones logísticas y preocupación en el ámbito político, son investigados bajo estrictos controles para identificar a los responsables de las falsas alarmas que activan recursos públicos de emergencia.