Alfredo Cornejo pasó por la Argentina Week 2026 en Nueva York con un discurso fuertemente orientado a captar capitales mineros y petroleros. Proyectó a Mendoza como polo de desarrollode la minería y centro estratégico para las finanzas y el transporte. Sin embargo, la brecha entre el optimismo gubernamental y las complejidades estructurales del territorio plantea interrogantes objetivos sobre las inversiones.
Durante su gira por Estados Unidos, el jefe del Poder Ejecutivo provincial aseguró: “Con un balance positivo cierra Argentina Week 2026. Inversores y referentes del sistema financiero internacional conocieron el enorme potencial geológico que tiene Mendoza para explorar cobre, potasio y otros minerales críticos que hoy demanda la transición energética”.
Desde una perspectiva geológica, la afirmación es irrebatible: la Cordillera de los Andes alberga recursos comprobados. No obstante, el análisis en Wall Street no se limita a la disponibilidad de minerales. La promesa de extraer cobre a gran escala debe sortear en Mendoza el estricto marco de la Ley 7722, una normativa que prohíbe el uso de sustancias químicas tóxicas en la minería metalífera y que cuenta con una arraigada defensa social.
En otro tramo de su balance, Cornejo afirmó: “Tenemos las condiciones para que Mendoza se convierta en un hub logístico y financiero. Nos llevamos varias líneas de trabajo para seguir profundizando ese camino y lograr que se traduzca en proyectos de infraestructura, minería y petróleo”.
Cornejo, el optimista
La aspiración de consolidar un hub logístico de salida hacia el Océano Pacífico y los mercados asiáticos se enfrenta a una limitante fáctica: el estado actual del Paso Internacional Cristo Redentor. La conexión terrestre con la República de Chile padece déficits crónicos de infraestructura, saturación de cargas y cierres prolongados durante la temporada invernal. Transformar a la provincia en un nodo logístico eficiente requerirá inyecciones multimillonarias de capital para obras viales y ferroviarias, financiamiento que actualmente resulta esquivo tanto para el Estado provincial como para el nacional.
Finalmente, el mandatario se refirió al escenario país: “Celebro que la Argentina esté volviendo a posicionarse en la vidriera internacional. Ese contexto también potencia a Mendoza, porque quienes analizan invertir encuentran una provincia preparada para recibir proyectos de gran escala”. Mientras tanto, en el país por el impacto de la guerra en Medio Oriente para el alza del precio del petróleo el gobierno nacional dejó correr una cláusula que eliminó la rebaja de las retenciones que había otorgado al crudo convencional hace dos meses. La totalidad de la producción petrolera de Mendoza es convencional. Pagaba 3,6% de derecho de exportación, pagará desde ahora 8 por ciento.
Macro miedo
Si bien es cierto que el país busca recomponer sus lazos con el mercado internacional, los fondos de inversión e instituciones de crédito observan con cautela las variables macroeconómicas de la República Argentina. La concreción de los "proyectos de gran escala" que menciona Cornejo está supeditada, objetivamente, a la eliminación de las restricciones cambiarias (cepo), la garantía de libre giro de dividendos al exterior y la estabilización de la inflación y el riesgo país a largo plazo.
Por ahora, ninguna minera con proyecto aprobado en el país presentó su manifestación de inversión, que implica un compromiso penado en caso de incumplimiento. Esto, a pesar de los amplios beneficios ofrecidos por el Estado, entre ellos el mayor aporte a la renta de las mineras y petroleras lo constituye el RIGI.
En conclusión, la misión a Nueva York cumplió con el objetivo protocolar de reintroducir la cartera de recursos provinciales en el radar del sistema financiero internacional. El verdadero desafío del Gobierno de Mendoza no será ya la promoción en el exterior, sino la resolución del conflicto social y las tensiones regulatorias internas, además de la dependencia de una macroeconomía nacional que aún debe demostrar su viabilidad para sostener la confianza del capital corporativo.