La escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster declarará como testigo este miércoles ante Gerardo Pollicita, titular de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N° 11, por el caso que señala al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito.
Un festival de escrituras a favor de Adorni
Se espera que su declaración se centre en dar las explicaciones correspondientes a la certificación de las escrituras de dos propiedades que pertenecen al funcionario libertario y no están dentro de su declaración jurada: se trata del departamento en el barrio de Caballito y la casa en el country Indio Cuá de Exaltación de la Cruz.
Por el momento, la Justicia investiga el motivo por el cual el inmueble de Caballito figura con un valor de escritura significativamente menor al que está en el mercado, al mismo tiempo en que también comenzó las averiguaciones de las visitas que hizo la escribana en Casa Rosada, al menos siete veces, entre julio de 2024 y enero de 2026.
La que certificó las operaciones inmobiliarias del jefe de Gabinete
Según se difundió públicamente, Nechevenko fue la encargada de certificar las operaciones inmobiliarias del funcionario, que incluyó los dos inmuebles no declarados y que, por lo tanto, debería estar al tanto de los valores reales tanto del departamento como de la casa.
El único antecedente judicial que tiene la escribana se identificó hace 12 años, donde fue testigo en un juicio contra una banda dedicada al tráfico de efedrina, luego de haber validado firmas para empresas que funcionaban como fachada de narcotraficantes.
Adorni en el centro de la escena
El gobierno libertario no logra que el escándalo por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salga del centro de la escena política digital. Lo que parecía un episodio en proceso de desgaste se reactivó con un nuevo pico de menciones en redes sociales en los últimos días, según el monitoreo de la consultora AdHoc, que registró más de 2,7 millones de publicaciones vinculadas al funcionario. El apellido Adorni, lejos de diluirse, se convirtió en sinónimo de controversia y debate público y sigue dando letra porque no cesan los escándalos en torno a su figura.
El caso sumó otra arista con la información de que la escribana Adriana Mónica Nechevenko, quien participó en la operación del departamento y también en la compra de una casa en un country registrada a nombre de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, visitó la Casa Rosada en siete ocasiones entre 2024 y 2025. Todas esas entradas fueron autorizadas por el propio jefe de Gabinete. La coincidencia entre su rol en las transacciones inmobiliarias y su presencia en Balcarce 50 reforzó las suspicacias.
Adorni y su esposa Bettina Angeletti, en la Casa Rosada.
La conversación digital, medida por AdHoc, mostró que el caso Adorni no es un fenómeno aislado, sino sostenido. Desde hace semanas, su nombre aparece ligado a temas de corrupción, enriquecimiento ilícito y a la comunicación oficial del Gobierno. Su estilo confrontativo en conferencias y declaraciones públicas genera adhesiones y rechazos, pero en el terreno de las redes sociales el saldo es mayoritariamente negativo.
Tres momentos clave
El monitoreo de redes no sólo refleja cantidad de menciones, sino también niveles de interacción y viralización. Tres momentos previos habían impulsado el apellido Adorni hacia la cima de la conversación digital:
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El 10 de marzo, cuando se supo que su esposa Angeletti había integrado la comitiva presidencial en un viaje a Estados Unidos.
Luego, al conocerse que no había declarado la casa en Exaltación de la Cruz.
Finalmente, tras una conferencia de prensa fallida en la que intentó sin éxito dar explicaciones.