Apenas unas horas después de haber aterrizado de su gira por Estados Unidos y de asistir a la asunción de José Antonio Kast en Chile, el presidente Javier Milei volvió a subir las escaleras del avión oficial. Sin tiempo para desempacar, el jefe de Estado emprendió rumbo a España.
Su viaje marca una nueva salida del país en lo que va de su gestión superando los 100 días fuera del territorio nacional en lo que va de su gestión.
Una agenda en España entre la economía y la ideología
El epicentro de esta visita será el Madrid Economic Forum 2026. El sábado, a las 16:15 (hora argentina), Milei ofrecerá un discurso ante un auditorio de empresarios donde expondrá los pilares de su gestión. Según fuentes oficiales, el mandatario planea enfocarse en las reformas estructurales de la Argentina y, fiel a su estilo, profundizar en la "batalla cultural" contra el socialismo, al que responsabiliza por el empobrecimiento de las sociedades.
Sin embargo, la actividad institucional no es lo único en la hoja de ruta. El Presidente busca rodearse de su "círculo de confianza" intelectual y político. Con esta premisa es que mantendrá un encuentro clave con Santiago Abascal. La relación entre ambos trasciende lo político; Milei ve en el líder de VOX al futuro sucesor de Pedro Sánchez y busca consolidar un eje de derecha internacional.
También ae reunirá con el economista Jesús Huerta de Soto, a quien considera un mentor de la Escuela Austríaca. Cabe recordar que el año pasado Milei lo condecoró con la Orden de Mayo.
Finalmente, recibirá un premio en honor a Ludwig von Mises de manos de Philipp Bagus, cerrando su estadía con un fuerte simbolismo libertario.
Distancia diplomática y ruido interno
Lo que destaca, una vez más, es la ausencia de contacto con el Gobierno español. No hay reuniones previstas con Pedro Sánchez ni con integrantes del PSOE. La relación bilateral se mantiene en un estado de "tensión fría", mientras Milei se mueve con comodidad en un formato de viaje "privado-institucional".
El regreso está previsto para el domingo a las 9:00, tras una semana frenética donde el mandatario también recibió el dato de inflación de febrero, que se ubicó en el 2,9%. Mientras tanto, el oficialismo intenta disipar las críticas por la presencia de la esposa de Manuel Adorni en la comitiva, un detalle que ha generado ruido en el plano doméstico mientras el Presidente se enfoca en el escenario global.