Milei, Mindlin y Bulgheroni le pasaron la motosierra al poderoso Grupo Techint, de Paolo Rocca
-Los caños sin costura de Paolo Rocca fueron desplazados por los de una empresa india para la construcción del gasoducto de Southern Energy. Rol de Milei.
PorElEditor Mendoza
26 de enero de 2026 - 21:45
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Escaló el conflcito de Javier Milei con Paolo Rocca.
Javier Milei, Marcelo Mindlin y Alejandro Bulgheroni sentenciaron a Paolo Rocca. Con el desprecio de una contraoferta del Grupo Techint por los caños para un gasoducto exportador en Vaca Muerta, el consorcio Southern Energy dio un giro a la historia de las grandes obras del sector petrolero.
La reciente adjudicación a la empresa india Welspun para la provisión de caños destinados al gasoducto que conectará Vaca Muerta con San Antonio Este marca un punto de inflexión histórico en la relación entre el Estado argentino y el Grupo Techint. A la vez, representa un quiebre en la cúspide de los negocios del establishment nacional. La descalificación del holding de Rocca por cotizar los caños 40% más caros que los indios.
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Paolo Rocca es el CEO del grupo Techint.
La tensión entre Paolo Rocca y la Casa Rosada está en su punto máximo. Mientras Techint advierte sobre el riesgo de desindustrialización, el oficialismo celebra lo que considera un ahorro vital para que la energía argentina pueda competir en el mundo.
Brecha impactante
El epicentro del conflicto radica en una cifra contundente: la oferta de Welspun resultó ser un 40% más económica que la presentada por Tenaris, la firma de Paolo Rocca. Estamos hablando de una diferencia de aproximadamente 200 millones de dólares. En el contexto de un plan económico que prioriza el déficit cero y la desregulación total, esa brecha dejó de ser vista como un "costo de soberanía industrial" para pasar a ser clasificada como una ineficiencia inaceptable.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, no ahorró adjetivos al calificar la postura de Techint. Al sostener que la oferta del holding local era "indefendible", el funcionario envió un mensaje claro a todo el sector industrial: el Gobierno no está dispuesto a financiar sobrecostos en la infraestructura energética para sostener mercados cerrados. La premisa oficial es que caños más caros se traducen, inevitablemente, en menos inversión, menos empleo genuino y una energía más costosa para el desarrollo del país.
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"Techint habría ofrecido los caños 40% más caros", agitó Sturzenegger. "Aunque alguien quizás pensara que aun así debería habérseles adjudicado (de hecho esa es la lógica del compre nacional felizmente derogado), creo que eso es indefendible. Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones", agregó el ministro, que aventuró que ese sobrecosto se habría cubierto con un aumento del gas.
El impacto estructura de Techint
La derrota de Techint no es solo financiera; es simbólica y operativa. El holding intentó reaccionar a último momento ofreciendo igualar el precio de la empresa india una vez conocidos los números, pero el consorcio Southern Energy (liderado por YPF, PAE y Pampa Energía) mantuvo la adjudicación original. Esta negativa subraya una pérdida de influencia política que el grupo no experimentaba en décadas.
Las consecuencias internas ya comienzan a percibirse. La planta de SIAT Tenaris, especializada en tubos con costura, queda en una posición de extrema vulnerabilidad. Al no contar con este contrato de volumen masivo, el fantasma de las suspensiones y la reducción de turnos de producción se vuelve una realidad tangible.
Para Techint, este escenario representa el desafío de competir en un mercado globalizado donde la protección estatal ya no es una garantía de supervivencia.
Nuevo escenario para Vaca Muerta
Este episodio redefine las reglas de juego en la cuenca neuquina. Vaca Muerta ya no es solo una promesa de autoabastecimiento, sino el laboratorio donde el Gobierno pone a prueba su capacidad de abrir la economía. La victoria de Welspun demuestra que, en la visión de la actual gestión, la competitividad internacional prima sobre los acuerdos históricos con los "capitanes de la industria".