La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo adhirió este fin de semana al comunicado emitido por el Consejo de Decanas y Decanos de Facultades de Ciencias Sociales y Humanas, la Sociedad Argentina de Análisis Político (SAAP) y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), en el que se cuestiona la postura de Javier Milei frente al desarrollo científico y tecnológico en el marco de la próxima misión Artemis II de la NASA. El pronunciamiento, titulado “A propósito de un viaje a la luna”, advierte sobre la desvalorización de las ciencias sociales y el riesgo estratégico de reducir la ciencia a un enfoque meramente técnico. El texto de la Oficina del Presidente cuestionó la inversión en "áreas sociales y politológicas".
El gobierno nacional anunció días atrás que Argentina participará en la misión Artemis II, prevista para el próximo 6 de febrero, que marcará el regreso de la humanidad a la luna después de más de medio siglo.
Según el Gobierno, la presencia argentina no será simbólica, ya que durante el lanzamiento se desplegará el microsatélite nacional Atenea, desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto a la empresa VENG S.A., el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y universidades como la UNLP, la UNSAM y la UBA. Sin embargo, el comunicado de las facultades y organismos académicos pone el acento en lo que consideran una “grave debilidad estratégica”: la exclusión y el desfinanciamiento de las ciencias sociales.
Críticas a la fragmentación del conocimiento
El texto firmado por las instituciones académicas sostiene que el discurso presidencial expone una concepción “anticuada” del desarrollo científico, al insistir en separar las ciencias sociales de las llamadas ciencias duras. Según el comunicado, esta fragmentación impide abordar problemas complejos desde múltiples ángulos y condena al sistema científico argentino a soluciones parciales y desconectadas de la realidad social. “La política sostenida del actual gobierno de eliminar el financiamiento de las ciencias sociales, lejos de eficientizar los recursos, es condenar a nuestro sistema científico”, señala el documento.
La crítica apunta a que incluso proyectos de altísima sofisticación tecnológica, como la exploración espacial, requieren de una mirada integral que incorpore dimensiones éticas, culturales y políticas. De lo contrario, advierten, las políticas pueden ser técnicamente correctas pero socialmente inviables, generando resistencia y fracaso en su implementación.
El aporte de las ciencias sociales
El comunicado reivindica el papel de las ciencias sociales en la construcción de una sociedad más justa y en el fortalecimiento de la democracia. “Nuestros politólogos y politólogas, directamente aludidos en esta ocasión, además de gozar de un importante prestigio a nivel internacional, fortalecen con sus contribuciones nuestra democracia y aportan un análisis riguroso de la marcha del actual gobierno”, subraya el texto. También se destaca que las ciencias sociales argentinas reciben validaciones internacionales constantes, lo que demuestra su calidad y relevancia.
La Facultad de Ciencias Políticas de la UNCuyo, al adherir al pronunciamiento, refuerza la idea de que el conocimiento no puede dividirse en compartimentos estancos. Su apoyo se inscribe en una tradición de compromiso territorial y comunitario, que busca integrar la investigación académica con las necesidades sociales y regionales.
Piden financiamiento para las Universidades
El comunicado exige al Ejecutivo nacional el cese del “ataque público y sistemático” a la comunidad científica y reclama el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Científico (27.614) y la Ley de Financiamiento Universitario (27.795). Además, solicita la recomposición urgente del presupuesto para todo el sistema universitario, científico y tecnológico. El cierre del texto apela a la esperanza y la cooperación: “Nunca dejemos de soñar con un cohete argentino en la luna y gobiernos que apoyen a toda la Ciencia Argentina”.
La adhesión de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNCuyo se suma así a un reclamo más amplio que busca visibilizar la importancia de las ciencias sociales en el desarrollo nacional. En un momento en que Argentina se prepara para participar de una misión histórica junto a la NASA, la discusión sobre qué tipo de ciencia se promueve y financia adquiere un carácter estratégico. El microsatélite Atenea será, sin duda, un símbolo del potencial tecnológico argentino; pero las universidades y organismos académicos insisten en que sin el aporte de las ciencias sociales, ese potencial corre el riesgo de quedar incompleto.
La misión Artemis II se presenta como un hito para la ciencia argentina, pero también como un espejo de las tensiones internas en torno al modelo de desarrollo. Mientras el Gobierno celebra la participación en un proyecto espacial de escala global, las facultades y organismos académicos advierten que el verdadero desafío es integrar saberes y garantizar un sistema científico robusto y plural.