Radiografía crítica en la previa de la Vendimia: sólo el tetra brik salva la ropa en el derrumbe del consumo
Datos del INV difundidos en plena vendimia revelan una caída generalizada del consumo. El leve repunte se debe casi exclusivamente al consumo de vino en caja.
PorGabriela Valdés
5 de marzo de 2026 - 08:04
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Con la vendimia en pleno desarrollo, Mendoza registra un leve repunte en el consumo de vinos que se debe casi exclusivamente al tetra brik.
Sólo el tetra brick salva la ropa en un mercado con las ventas domésticas por el piso, donde los hábitos de consumo mutaron y otras bebidas, como la cerveza, los espumantes frescos y las opciones livianas o sin alcohol avanzan a paso redoblado y se comen la porción del vino en la torta del consumo. El mercado interno del vino argentino, y la vitivinicultura en general, atraviesan un momento de tensión entre la tradición y la realidad económica. Datos publicados por el INV con la vendimia en pleno desarrollo revelan que las ventas domésticas mostraron una leve recuperación interanual en enero, aunque los datos siguen inscribiéndose en una tendencia descendente consolidada en la última década.
Mendoza, como mayor productora y despachante del elixir de la vid, no escapa a las tendencias globales de consumo que en Argentina se complejiza por la pérdida de poder adquisitivo. La provincia concentra el 71,4% de las hectáreas implantadas, el 78% de la elaboración de vino y más del 52% del mosto del país. La vitivinicultura aporta aproximadamente el 11% del Producto Bruto Geográfico provincial y una importante cantidad de puestos de trabajo directos e indirectos, lo que convierte a la actividad en un rasgo identitario y cultural de la provincia.
Según el INV en enero de 2026 los despachos al mercado interno alcanzaron 555.883 hl, con un aumento interanual del 0,6%. De ese total, Mendoza explicó el 91,1% de los despachos, con un crecimiento interanual del 11,2% y un volumen de 506.426 hl. Los vinos blancos aumentaron 33,4% y los vinos color 4,9% respecto a enero 2025, consolidando la provincia como motor de la leve recuperación.
La contracara es San Juan, que sufrió una contracción del 57,1% en sus despachos, con apenas 31.009 hl enviados. Mientras tanto, Mendoza amplía su brecha respecto del resto de las provincias productoras. CEPA advierte: “La brecha entre provincias se amplía significativamente, profundizando el proceso de concentración territorial del mercado interno”.
Datos compilados por el Centro de Economía Política Argentina señalan que “el crecimiento de enero se explica exclusivamente por el aumento del 4,9% en los vinos sin mención varietal -que representan el 73,5% del total- y por la expansión del envase tetra brik (+5,4%)”.
En Mendoza, el 62% de los despachos se realizó en botella y el 35,6% en tetra brik, confirmando que incluso en la provincia líder el consumo se desplaza hacia formatos más accesibles.
En contextos de recesión o políticas económicas contractivas, las ventas de vino tienden a caer, evidenciando la alta elasticidad-ingreso del producto y su estrecha relación con la evolución del poder adquisitivo. Según explica el CEPA, "esto explica, en parte, la caída más pronunciada en los segmentos de mayor precio, como los vinos varietales y los espumosos, mientras que los sin mención varietal y en envases tetra brick, categoría de valores más accesibles, han aumentado su consumo, evidenciando una sustitución del consumo".
Este dato golpea de lleno a Mendoza, cuya economía depende en gran medida del vino. La elasticidad-ingreso del producto hace que cualquier recesión repercuta directamente en la provincia.
datos inv 1
Vinos de color en retroceso, blancos en ascenso
Los vinos blancos -que representaron el 26,9% del total- crecieron un 9,1%, mientras que los vinos color, con una participación del 73,1%, disminuyeron 2,2% respecto de enero de 2025. Este dato revela una reconfiguración de las preferencias que, aunque todavía mantiene a los vinos tintos como mayoría, marca un repunte de los blancos en un contexto de contracción general.
vino toro
El sodeado, un clásico argentino-
Sustitutos y nuevas preferencias de consumo
La caída del consumo de vino no se explica únicamente por la pérdida de ingresos. CEPA advierte que “en las últimas décadas, el mercado se desplazó desde los vinos de mesa hacia vinos varietales de mayor valor agregado, aumentando la sensibilidad del sector ante los ingresos de los hogares y reforzando su carácter elástico”. A esto se suma la aparición de sustitutos internos como los frizantes y, más recientemente, la expansión de bebidas con bajo o nulo contenido alcohólico.
La competencia de la cerveza y otras bebidas
El documento subraya que el vino compite cada vez más con otras bebidas, incluso fuera del universo alcohólico. “En Argentina, el segmento de cervezas sin alcohol se ha convertido en uno de los nichos de mayor expansión dentro del mercado cervecero, con tasas de crecimiento muy superiores a las de la cerveza tradicional”. En 2025, el consumo de cervezas sin alcohol aumentó alrededor de un 60% interanual, quintuplicando su volumen en tres años.
Este fenómeno configura un desafío adicional para Mendoza y para el sector vitivinícola en general: no solo deben enfrentar la caída del poder adquisitivo, sino también un cambio cultural en los hábitos de consumo, donde las bebidas percibidas como más “saludables” o de menor graduación alcohólica ganan terreno.