En un verano marcado por la cautela económica y la fragmentación de la demanda, Mendoza ha logrado destacarse como uno de los motores turísticos del país. De acuerdo con los datos relevados por CAME, la provincia logró sortear la caída generalizada.
-Según la CAME, Mendoza alcanzó un 80% de ocupación
-El turista ahora decide su viaje en 72 horas y prioriza la gastronomía y el vino
En un verano marcado por la cautela económica y la fragmentación de la demanda, Mendoza ha logrado destacarse como uno de los motores turísticos del país. De acuerdo con los datos relevados por CAME, la provincia logró sortear la caída generalizada.
Destinos que siempre encabezaron la lista, como la Costa Atlántica, hoy sufren una baja del 26% en el gasto. En tanto, Mendoza pudo mantener una ocupación promedio del 80% en su capital y zonas de influencia.
El informe de CAME revela que la temporada 2026 ha consolidado el fenómeno de la "Decisión de 72 horas". El turista actual ha dejado de planificar con meses de antelación para convertirse en un viajero "prudente y flexible". Las reservas se definen a último minuto, condicionadas por el clima y la oferta de eventos inmediatos.
Mendoza ha sabido capitalizar esta tendencia, ubicándose en el podio de los destinos de "alta tracción" junto a Iguazú y Bariloche. El visitante llega a la provincia buscando el "producto naturaleza", pero con un consumo quirúrgico: estadías de 4 días promedio y un presupuesto enfocado en experiencias de alto valor agregado.
A nivel nacional, el gasto diario promedio oscila entre los $70.000 y $100.000. Sin embargo, el informe de la CAME señala que Mendoza logra posicionarse por encima de estos valores. Esto se debe a que el turista mendocino de este verano ha decidido recortar en "gastos accesorios" (compras menores o souvenirs) para concentrar su inversión en turismo del vino con atardeceres en bodegas y visitas técnicas que funcionan como los grandes "gatilladores" de la demanda y naturaleza activa con experiencias de trekking y alta montaña que se consideran consumos "no negociables".
La CAME destaca que los destinos que mejor funcionan este verano son aquellos que ofrecen activadores concretos. En Mendoza, la grilla de festivales departamentales y la agenda cultural previa a la Vendimia han generado los "picos" de ocupación necesarios para sostener la actividad durante los días de semana, emulando el éxito de grandes festivales como el de Jesús María en Córdoba.
Pese al éxito en la convocatoria, el informe advierte sobre desafíos críticos para el sector local. Los prestadores mendocinos enfrentan una doble presión de la oferta informal a través del auge de alquileres temporarios no registrados que golpea la rentabilidad de la hotelería tradicional y del incremento en energía y logística que obliga a los empresarios a reducir márgenes para no trasladar los costos a tarifas que el turista, hoy muy sensible al precio, no estaría dispuesto a pagar.