Argentina confirmó en las últimas horas el primer caso de viruela del mono (mpox) correspondiente al Clado Ib, una variante del virus que genera preocupación a nivel internacional por su mayor capacidad de contagio y potencial gravedad.
- El paciente no tiene antecedentes de viaje
- Se trata de una subvariante de la viruela asociada a mayor transmisión
- Refuerzan la vigilancia sanitaria
Argentina confirmó en las últimas horas el primer caso de viruela del mono (mpox) correspondiente al Clado Ib, una variante del virus que genera preocupación a nivel internacional por su mayor capacidad de contagio y potencial gravedad.
De acuerdo al Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud, el caso fue detectado en un hombre de 31 años residente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sin antecedentes de viaje reciente.
El Clado Ib es una subvariante dentro del grupo más virulento del virus de mpox. A diferencia del Clado II, que circuló en Argentina desde 2022 con cuadros mayormente leves, esta nueva variante está asociada a:
Especialistas y organismos internacionales advierten que este subclado presenta una transmisión humana más eficiente y mayor virulencia, lo que encendió alertas sanitarias en distintos países.
Uno de los datos que más atención genera es que el paciente confirmado no había viajado al exterior, lo que abre la posibilidad de circulación local del virus. Hasta ahora, en 2026 se habían registrado otros cinco casos de mpox en el país, pero todos correspondían al Clado II, considerado menos agresivo.
La aparición del Clado Ib en Argentina se da en medio de una expansión global de esta variante. Según datos oficiales, en lo que va del año ya se detectaron casos en países como Estados Unidos, Canadá, Brasil y México, además de reportes de transmisión comunitaria en Europa.
Este subclado fue identificado inicialmente en África central y está vinculado a brotes con mayor impacto sanitario en comparación con variantes anteriores.
La viruela del mono es una enfermedad viral que se transmite principalmente por contacto estrecho entre personas, incluyendo contacto con lesiones en la piel, fluidos corporales o superficies contaminadas. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
En algunos casos, especialmente en personas con factores de riesgo, puede derivar en complicaciones más severas.
Tras la confirmación del caso, las autoridades sanitarias mantienen las recomendaciones habituales de vigilancia epidemiológica, con foco en la detección temprana y el seguimiento de contactos estrechos.
En ese sentido, los protocolos vigentes indican que el control de la enfermedad se basa principalmente en el diagnóstico precoz, el aislamiento de los casos y el rastreo de contactos.