Un Jurado Vecinal, figura que puso en marcha la Ciudad de Mendoza y que posibilita que vecinos sancionen conductas que incumplan el Código de Convivencia, encontró responsable a un hombre por la venta ilegal de pirotecnia en la vía publica y se le impuso una multa que podría superar los 800 mil pesos.
El hombre fue declarado en rebeldía al no asistir al procedimiento pese a ser debidamente notificado, informaron fuentes municipales.
El Jurado Vecinal estuvo integrado por siete vecinos de la Ciudad, quienes participaron de manera voluntaria, tuvieron a su cargo el análisis de los hechos y luego, en un recinto aparte y en privado, decidieron sobre la responsabilidad del presunto infractor. Tras el cuarto intermedio, el presidente del jurado comunicó la decisión: el hombre fue encontrado responsable de manera unánime.
El hecho por el que se lo encontró responsable ocurrió el 29 de diciembre, momento en el que se le labró un acta de infracción por contravención al articulo 14 de la ordenanza municipal que prohíbe la venta y utilización de pirotecnia en el ámbito de la Ciudad de Mendoza, según informó el municipio.
Venta y uso ilegal de pirotecnia en Ciudad
La persona fue encontrada in fraganti comercializando estos productos sobre calle Alem, frente al Hospital Central. La mercadería, más de 300 artículos pirotécnicos de diferente índole, fue decomisada.
El infractor- según se informó- aunque fue debidamente notificado en su acta de infracción, así como de la audiencia preparatoria y de la audiencia de juicio, fue declarado en rebeldía ante su incomparecencia injustificada.
Es así que la multa aplicable por la infracción podrá tener un incremento del 50% por su rebeldía, tras haber sido encontrado responsable, y podría ascender en su totalidad hasta la suma de $862.500.
En caso de la falta de pago voluntario de las multas dispuestas por el municipio, se inicia un procedimiento de apremio en los juzgados tributarios. Y una vez firme la sentencia ante el incumplimiento de la misma, se embarga o inhibe al demandado, explicaron sobre el procedimiento.
Desde el municipio destacaron que, de esta manera, los vecinos y vecinas de la Ciudad acompañan la aplicación de la normativa vigente que prohíbe la venta y el uso de pirotecnia, en atención a las consecuencias que su utilización genera en la salud y el bienestar de personas con discapacidad, personas con trastornos del espectro autista o hipersensibilidad auditiva, así como en adultos mayores, bebés y animales, quienes resultan especialmente afectados por el impacto sonoro.