En medio de las peleas entre el Gobierno provincial y los municipios, del Sur sobre todo, por el estado de las rutas mendocinas, la comuna de Malargüe tomó una decisión pensando en el futuro: tiene su propia fábrica de adoquines.
El municipio que lidera Celso Jaque adquirió una máquina para crear estos elementos de construcción. Capacitarán a empleados municipales.
En medio de las peleas entre el Gobierno provincial y los municipios, del Sur sobre todo, por el estado de las rutas mendocinas, la comuna de Malargüe tomó una decisión pensando en el futuro: tiene su propia fábrica de adoquines.
El intendente Celso Jaque quiere atender los reclamos de sus vecinos y uno de ellos es el estado de rutas o calles, por lo que firmó la compra para la máquina de adoquines que funcionará en el predio de la ex fábrica Grassi.
De esta forma, el municipio sureño da un paso hacia la autonomía productiva, ya que podrá crear estos materiales para reparar calzadas o rutas que presenten dificultades y que sean foco de posibles accidentes de tránsito. Otro dato que informaron desde Malargüe es que habrá una capacitación para adquirir y fortalecer habilidades técnicas en la fabricación de adoquines propios, sin depender de ninguna empresa terceriazada que les provea la materia prima.
El municipio de Malargüe continúa su plan para arreglar calles que estén deterioradas. Una de las calles que está en su última etapa de trabajos es la Juan Agustín Maza, mientras que también hay intervención en la calle Von Zedwitz, donde se trabajará en mejorar el hormigonado.