Mendoza se prepara para un martes de esos que ponen a prueba el aire acondicionado. Tras un arranque de semana caluroso, el termómetro pegará un salto este 17 de febrero, dejando un ambiente pesado y típico de pleno verano en la provincia.
El Servicio Meteorológico Nacional advierte sobre una jornada de calor agobiante y mucha humedad. Se espera que la inestabilidad gane terreno hacia la noche.
Mendoza se prepara para un martes de esos que ponen a prueba el aire acondicionado. Tras un arranque de semana caluroso, el termómetro pegará un salto este 17 de febrero, dejando un ambiente pesado y típico de pleno verano en la provincia.
Según el pronóstico de la Dirección de Contingencias Climáticas y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la jornada se presentará con nubosidad variable y vientos leves del este, los cuales favorecerán la acumulación de calor durante toda la tarde.
Para hoy, se espera que la mínima sea de 21°C, pero el dato que preocupa es la máxima, que podría alcanzar entre 33 y 35°C. Con la humedad en ascenso, la sensación térmica podría ser incluso superior, convirtiendo el asfalto del Gran Mendoza en una verdadera caldera.
Sin embargo, el sol no será el único protagonista. Hacia la tarde y noche, la inestabilidad se profundizará y el SMN mantiene el alerta por tormentas aisladas. Si bien se espera que las celdas se distribuyan de forma irregular, no se descarta la caída ocasional de granizo y ráfagas de viento en sectores del llano. En alta montaña, el cielo se mantendrá poco nuboso, lo que garantiza —por ahora— un tránsito normal en el Corredor Internacional.
Si estás esperando que baje un poco la temperatura, hay buenas noticias. El miércoles marcará un leve respiro térmico:
La tendencia de descenso se mantendrá hacia el jueves, con una mínima de 19°C y una máxima de 29°C. No obstante, el viento del sur traerá consigo una nueva probabilidad de precipitaciones hacia el final del día, especialmente en la zona de cordillera, donde se esperan lluvias desde la tarde.