El lunes 2 de marzo de 2026, Goldmund S.A., titular de la marca Peabody, sorprendió al mercado al presentar la solicitud de apertura de concurso preventivo de acreedores ante el Juzgado Comercial N° 21, Secretaría N° 41. La noticia, comunicada a clientes y proveedores mediante una carta oficial, expuso la intención de la compañía de reestructurar su pasivo para ordenar compromisos financieros y asegurar la continuidad operativa.
Peabody: "No quedó otra alternativa"
La decisión no fue improvisada. Voceros de la empresa admitieron que “no quedó otra alternativa” frente a la coyuntura económica. Dante (Do Sun) Choi, empresario coreano y dueño de la firma, había advertido meses atrás sobre la “avalancha de importaciones” que inundó el mercado con productos similares, muchas veces sin controles de calidad ni garantías legales. A ese escenario se sumaron los altos costos laborales y tributarios locales, factores que erosionaron la competitividad de la planta argentina y forzaron el traslado de parte de la producción a Paraguay, desde donde se abastecen mercados del Cono Sur, incluyendo Argentina, Uruguay y Bolivia.
Concurso preventivo
La planta de La Tablada, en el partido de La Matanza, es el corazón productivo de Peabody desde 2023. Allí, en el predio que durante más de tres décadas albergó a Whirlpool, se fabrican electrodomésticos de línea blanca, pequeños artefactos de cocina y equipos de climatización. Entre ellos destaca el “E-Termo”, un termo eléctrico que obtuvo el prestigioso premio internacional Red Dot.
La noticia del concurso preventivo encendió las alarmas en la comunidad local, donde el empleo industrial es vital. Sin embargo, la empresa aseguró que la actividad productiva y comercial continúa con normalidad y que, por el momento, no habrá cierres de planta ni despidos inmediatos.
La industria nacional en jaque
El caso Peabody se suma a un panorama cada vez más complejo para la industria nacional de electrodomésticos. Whirlpool anunció el cierre definitivo de su planta en Pilar para priorizar importaciones, mientras que Mabe inició procesos de reorganización con retiros voluntarios y reconversión de instalaciones en centros logísticos.
La caída del consumo interno y la competencia externa configuran un escenario desafiante. En ese tablero, Peabody busca ganar tiempo y oxígeno financiero para sostener su operación y proyectar un desarrollo sostenible.