El intendente rechazó la decisión y prometió seguir peleando
El pasado viernes, el intendente Ricardo Mansur expresó su malestar: "Lamentablemente, en el Saporiti no se van a realizar más partos. Es una decisión difícil y triste que ya estaba tomada el miércoles, mientras nosotros nos manifestábamos".
El jefe comunal adelantó que el Ministerio se comprometió a convocar a los profesionales del servicio para discutir las estadísticas que respaldaron la resolución.
En paralelo, distintos espacios políticos también comenzaron a pronunciarse sobre la medida y a expresar su respaldo al reclamo de la comunidad, en el caso del Partido Libertario respaldaron la necesidad de optimizar los recursos, pero advirtieron que el cierre de la maternidad no es la solución en una zona donde los traslados pueden implicar riesgos y sobrecargar al hospital Perrupato.
"Lo que parece un ahorro puede terminar siendo más costoso por los traslados y la logística sanitaria", señaló Mariel Maestri médica psiquiatra y miembro del PL.
Las declaraciones del Ministerio de Salud de Mendoza
El ministro de Salud, Rodolfo Montero, argumentó que el Saporiti registra apenas poco más de 100 nacimientos al año. Esa cifra queda muy lejos de los 500 partos anuales que recomienda la Organización Mundial de la Salud para garantizar la formación de los equipos médicos y la seguridad de los pacientes.
La medida cayó mal en la comunidad y en la dirigencia local. Bajo la consigna "La Neo no se va", cientos de vecinos, familias y trabajadores de la salud se concentraron en la Plaza Bernardino Rivadavia para rechazar el cierre.
Embed - NO SON NÚMEROS, SON VIDAS: RIVADAVIA SE MOVILIZA CONTRA EL CIERRE DE NEONATOLOGÍA Y MATERNIDAD Vecinos y profesionales de la salud del Hospital Saporiti marcharon por las calles del departamento para rechazar la resolución ministerial que desactiva servicios clave. Denuncian falta de seguridad, precariedad en los traslados y un retroceso de 25 años en la atención pública. RIVADAVIA, MENDOZA. – El clima de tensión y malestar en el departamento de Rivadavia alcanzó su punto máximo este fin de semana. Bajo la consigna "La Neo no se va", una multitud de vecinos, familias y trabajadores de la salud se concentró en la plaza Bernardino Rivadavia para manifestar su absoluto rechazo a la decisión del Ministerio de Salud de la provincia de reestructurar los servicios del Hospital Saporiti, lo que en la práctica significa el cierre de las áreas de Neonatología y Maternidad. A pesar de los anuncios realizados por el intendente Mansur a través de redes sociales, donde intentó profundizar en las razones técnicas de la medida, la comunidad respondió con una movilización masiva. "Esto no es calidad de atención", fue el grito unísono de quienes consideran que la vida de las madres y los recién nacidos está en riesgo inminente. Durante la marcha, profesionales con décadas de experiencia en el Hospital Saporiti tomaron la palabra para desmentir los argumentos oficiales. Una licenciada en obstetricia, con 25 años de servicio, aclaró que —contrario a lo que sostiene el Ministerio— el número de partos en el hospital ha ido en aumento desde 2023, a pesar de contar con servicios de anestesia solo dos días a la semana. "Nos dicen que somos inexpertos o incapaces, pero somos profesionales que nos capacitamos día a día. El problema es que ahora nos dejan solas: si llega un parto expulsivo, tenemos que atender a la madre y recibir al niño simultáneamente. Eso no es seguridad", denunció la profesional. Uno de los puntos más críticos expuestos por los especialistas es el riesgo que implican los traslados al Hospital Perrupato, en San Martín. Según explicaron, una complicación como una asfixia neonatal o un desprendimiento de cordón requiere intervención inmediata. "Un traslado puede tardar 40 minutos entre que llega la ambulancia y se hace el trayecto. En ese tiempo, a un bebé con asfixia se le daña el cerebro. Entregamos un niño vivo, pero no sano", advirtió uno de los médicos presentes. Además, denunciaron la falta de unidades de traslado: "Las ambulancias no están disponibles cuando se necesitan, y si la paciente tiene obra social, el hospital no la deriva, obligándola a esperar horas por un servicio privado. Es un abandono de persona". Para el personal de Neonatología, compuesto por cerca de 20 personas, esta medida representa un retroceso de un cuarto de siglo. "Llegué en 2001 y ya estábamos trabajando para profesionalizar el área. Volver a que las obstetras hagan la recepción del recién nacido es volver 25 años atrás", señalaron. Los médicos también expresaron su dolor ante las declaraciones del Ministro de Salud sobre la supuesta falta de "expertise" del equipo local. "Es muy doloroso que se diga eso cuando hemos salvado vidas en situaciones límite. El servicio lo cerraron de palabra el 20 de marzo, sin nada escrito, dejándonos en una zona gris donde no sabemos si el próximo turno tendremos trabajo o si podremos asistir a las familias que hemos controlado durante todo su embarazo". La movilización no solo fue técnica, sino profundamente emocional. Mujeres del departamento destacaron el vínculo con sus obstetras y parteros, "nacidos y criados en el pueblo", que las acompañan desde la primera semana de gestación. "El ministro sabe de economía, pero no sabe de los distritos ni de la gente que no es pudiente", reclamó una vecina, recordando que el hospital atiende a pacientes que llegan incluso desde Santa Rosa o La Paz en condiciones extremas. La comunidad de Rivadavia permanece en estado de alerta, exigiendo que se revierta una decisión que consideran política y económica, pero que, según sus propias palabras, "se paga con vidas". Lugar de la marcha y concentración Plaza Bernardino Rivadavia. | Mega Noticias Mendoza
Qué cambia en el Saporiti y qué dicen los profesionales
A pesar del cese de los nacimientos programados, se aclaró que el nosocomio rivadaviense no quedará completamente sin cobertura obstétrica:
Las guardias se mantendrán las 24 horas los 365 días del año, recibiendo emergencias de último momento
Los partos y cesáreas que no sean urgencias extremas serán derivados al Perrupato
Los trabajadores del hospital rechazan la versión del Ministerio. Una licenciada en obstetricia con 25 años de servicio en el Saporiti aseguró que los partos en el hospital aumentaron desde 2023, incluso con anestesia disponible solo dos días a la semana.
"Nos dicen que somos inexpertos o incapaces, pero somos profesionales que nos capacitamos día a día. El problema es que ahora nos dejan solas: si llega un parto expulsivo, tenemos que atender a la madre y recibir al niño simultáneamente. Eso no es seguridad", denunció la profesional a Mega Noticias Mendoza.
Otros especialistas se sumaron aclarando que, una complicación como una asfixia neonatal o un desprendimiento de cordón requiere intervención inmediata.
"Un traslado puede tardar 40 minutos entre que llega la ambulancia y se hace el trayecto. En ese tiempo, a un bebé con asfixia se le daña el cerebro. Entregamos un niño vivo, pero no sano", advirtieron.
Una nueva convocatoria
Para este domingo, vecinos, trabajadores de la salud y organizaciones convocaron a una nueva movilización a las 20.30 en la plaza departamental de Rivadavia, con una marcha hacia el hospital Saporiti en rechazo al cierre del servicio.