Este jueves salió a la luz una investigación contra un enfermero por realizar certificados apócrifos de vacunas en Las Heras. La situación llamó mucho la atención y encendió las alarmas en el sistema sanitario de la provincia ya que muchos de los implicados en esta causa residen en San Rafael, donde ya se registró un antecedente similar.
La última investigación surgió a raíz de la denuncia de un médico del sur, quien detectó anomalías en el control de vacunas de muchos niños del departamento, quienes tenían el certificado de vacunación completo, pero no se encontraban registrados en el sistema nacional.
Antecedente en pandemia
Fue en el 2021, cuando todavía había status de pandemia por COVID-19, que se registró un caso similar. Este terminó con la imputación de varias personas, entre ellas un reconocido médico del departamento quien era el encargado de este “vacunatorio clandestino”.
En su momento, la denuncia por esta situación ilegal fue denunciada por Abel Freidenberg, quien era el delegado del Ministerio de Salud en la zona sur. La investigación se centró en la venta de dosis.
En aquella época, fuentes policiales confirmaron la detención del médico Rubén López, el propietario de tres geriátricos, Hugo Ochoa, su esposa e hija en el marco de la causa por la aplicación de vacunas de la firma Astrazeneca, en un domicilio citado en la calle Coronel Campos de San Rafael y también en residencias de adultos mayores.
También fueron aprehendidos un enfermero con licencia vencida, tres vecinos que concurrieron a vacunarse y un remisero trucho, quien finalmente solo quedó como testigo. Lo llamativo del caso fue que no se pudo comprobar el pago por recibir estas inoculaciones