Boca afrontará este martes una parada clave en la Copa Libertadores 2026. El equipo dirigido por Claudio Úbeda visitará a Cruzeiro, en Brasil, por la tercera fecha del Grupo D, con la gran oportunidad de conseguir un triunfo que lo acerque de manera decisiva a los octavos de final.
En la previa del encuentro, el conjunto argentino recibió una noticia que no pasa inadvertida: no estará presente Cássio Ramos, histórico arquero brasileño que supo transformarse en una auténtica pesadilla para el Xeneize.
El experimentado guardameta de 38 años quedó descartado para todo el certamen continental debido a una grave lesión sufrida a comienzos de temporada. Cássio padeció una lesión multiligamentaria en la rodilla izquierda durante el partido disputado el miércoles 10 de marzo frente a Flamengo, una dolencia que obligó a una intervención quirúrgica y que lo marginará por varios meses de las canchas.
Su ausencia representa una baja de peso para Cruzeiro, no solo por liderazgo y trayectoria, sino también por el antecedente que arrastra frente a Boca. A lo largo de los últimos años, el arquero brasileño se consolidó como uno de los grandes verdugos internacionales del club de la Ribera, siendo protagonista central en varias noches difíciles para el conjunto azul y oro.
La racha positiva ante Boca por Copa Libertadores
En total, Cássio enfrentó a Boca en diez oportunidades, con estadísticas ampliamente favorables: ganó cuatro encuentros, empató otros cuatro y apenas perdió dos. Más allá de los números, su impacto fue determinante en instancias decisivas, ya que resultó clave en tres eliminaciones directas sufridas por el Xeneize.
El recuerdo más fuerte se remonta a la final de la Copa Libertadores 2012, cuando defendiendo el arco de Corinthians fue una de las figuras de la serie que terminó consagrando al conjunto paulista ante Boca.