Llora el fútbol argentino. El Comité de Seguridad en el Fútbol dispuso la prohibición inmediata del uso de papeles para lanzar en las tribunas de todos los estadios ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, tras el principio de incendio registrado durante el último Superclásico entre River Plate y Boca Juniors.
La medida fue adoptada luego de que, durante el recibimiento al equipo local el pasado domingo, se produjera un foco ígneo que, si bien fue controlado con rapidez, dejó en evidencia los riesgos asociados al uso masivo de papelitos en espectáculos deportivos. Según informó la entidad, el incidente expuso “el potencial peligro de ignición que implica este tipo de material en contextos de alta concentración de público”.
En un comunicado oficial, el organismo fue categórico al señalar: “No se otorgarán autorizaciones, en lo sucesivo, para acciones de festejo que contemplen la utilización de los mencionados elementos”. De esta manera, queda formalmente restringida una de las prácticas más tradicionales de las hinchadas argentinas en los recibimientos.
El texto también remarca que, si bien el club organizador contaba con protocolos de emergencia previamente aprobados y con los recursos necesarios para su implementación, el hecho ocurrido en una de las plateas evidenció de manera concreta el riesgo que conlleva la acumulación de material inflamable en espacios con gran concurrencia.
El impactante recibimiento de River
El episodio tuvo lugar en el marco de un recibimiento histórico organizado por la Subcomisión del hincha de River, que desplegó una logística sin precedentes. La preparación demandó tres semanas de trabajo continuo, con la participación de voluntarios y simpatizantes que cortaron manualmente alrededor de 52.000 kilos de papel, equivalentes a 50 toneladas. Se trata del mayor volumen registrado en la historia del club para este tipo de eventos.