Hay tradiciones que definen la identidad de una provincia, y el ciclismo en Mendoza es una de ellas. El Malvinas Argentinas fue el escenario de la presentación de la Vuelta de Mendoza 2026, una edición que no es una más: la competencia celebra 50 años de historia, consolidándose como un patrimonio cultural que trasciende lo deportivo.
Desde su creación, el "giro mendocino" ha sido el termómetro del esfuerzo humano contra la geografía andina. Ahora, en su aniversario de oro, la organización apuesta a una edición que recupere la mística de las épocas doradas.
Diez etapas y un regreso muy esperado: Paramillo
Para esta edición especial, la Vuelta contará con un recorrido extendido de 10 etapas. El pelotón no dejará rincón sin visitar: desde el calor de la Zona Este y el Sur provincial, hasta los paisajes imponentes del Valle de Uco y el Gran Mendoza. Sin embargo, el anuncio que despertó aplausos entre los nostálgicos y especialistas fue el confirmado por Fernando Lanzone, presidente de la Asociación Ciclista Mendocina: el regreso a Paramillo.
Este tramo es considerado uno de los más emblemáticos y duros de la historia de la competencia, y volver a transitarlo en los 50 años es un guiño directo a la leyenda de esta prueba. "Es una edición más que especial. Volver a Paramillo es algo emblemático que va a quedar en la historia", afirmó Lanzone con emoción durante el lanzamiento.
Presencia internacional y el apoyo del "pueblo"
La Vuelta de Mendoza es conocida como "la más argentina de las vueltas", pero su prestigio ya rompió fronteras hace décadas. Para este 2026, se confirmó la participación de:
- Equipos de Perú, Chile y Brasil.
- Las mejores escuadras de distintas provincias argentinas.
- Los talentos locales que buscan dejar la corona en casa.
Federico Chiapetta, subsecretario de Deportes, destacó la resiliencia de la prueba: "La Vuelta se hizo incluso en los peores contextos. La provincia se siente orgullosa porque a cada rincón que llega, es esperada por la gente". Y es que, más allá de los cronómetros, la Vuelta es una fiesta popular donde las familias salen a la ruta con el mate para ver pasar el colorido pelotón.
Impacto más allá del deporte
No es solo una carrera de bicicletas. Durante las 10 etapas, la Vuelta funciona como un motor económico y turístico fundamental. La ocupación hotelera y el consumo en los departamentos por donde pasa el giro generan un movimiento vital para la economía local, posicionando los paisajes mendocinos en las pantallas de toda la región.
¿Qué podemos esperar?
Un inicio vibrante, una montaña que pondrá a prueba las piernas de los escaladores más curtidos y un final que, como siempre, será una explosión de gente en las calles. A 50 años de aquel primer pedalazo, Mendoza se prepara para demostrar por qué su Vuelta es el corazón del ciclismo nacional.