Independiente Rivadavia quedó eliminado del torneo Apertura de Primera División tras caer en octavos de final ante Unión de Santa Fe por 2-1 en el Bautista Gargantini. Uno de los protagonistas de la noche fue Cristian Tarragona, delantero del Tatengue que marcó el segundo gol e hizo enfurecer a los hinchas leprosos por un motivo particular.
El atacante del conjunto santafesino, que tuvo un paso por el club en un momento crítico entre 2016 y 2017, fue el autor de la segunda conquista del encuentro y, para sorpresa de muchos, gritó el gol con euforia frente a la gente y besándose el escudo, situación que provocó la ira de los hinchas. Además, el delantero pidió infracciones durante toda la noche, pasó una gran cantidad de minutos en el piso y continuó enfureciendo a los Azules.
Pero la historia no terminó allí, ya que después de la clasificación habló con la transmisión oficial y le dedicó unas palabras a los hinchas que lo silbaron: “Yo tuve un paso por acá donde nos tocó pelear el descenso y nos salvamos. Pero bueno, por ahí la gente no se acuerda de eso. Cada uno es libre de pensar lo que quiera. Yo me quedo con mi conciencia tranquila de haber dejado todo por este club”.
Sin embargo, Tarragona se retiró haciendo gestos, gritando por la victoria y haciendo estallar una vez más al público de Independiente Rivadavia. De hecho, algunos fanáticos se acercaron al micro de Unión a la salida de los vestuarios para recriminarle estas acciones, aunque la situación no pasó a mayores.
El paso de Tarragona por la Lepra
Tarragona también dejó su huella en Independiente Rivadavia en un momento complicado del club, peleando el descenso para no bajar a la tercera división del fútbol argentino. Según las estadísticas, el atacante marcó un total de 13 goles en 36 encuentros disputados, una cifra que lo llevó posteriormente a jugar en el exterior y dar el salto hacia otros equipos importantes del país.