El fútbol argentino no da respiro y San Lorenzo acaba de sumar un nuevo capítulo a su crisis deportiva. Tras la dura derrota sufrida frente a Defensa y Justicia en el Nuevo Gasómetro, la CD liderada por Sergio Constantino y Pablo Barrientos tomó la decisión drástica: Damián Ayude dejó de ser el entrenador del Ciclón.
Lo que parecía una apuesta a largo plazo terminó de la peor manera. La fragilidad defensiva y la falta de respuestas anímicas del plantel colmaron la paciencia de una dirigencia que, hace poco más de un mes, le había blindado el contrato con una mejora salarial considerable.
De la "renovación blindada" al adiós prematuro
El dato que más golpea al hincha de San Lorenzo es la desprolijidad cronológica. Hace exactamente 42 días, Ayude firmaba la extensión de su vínculo. En aquel entonces, el proyecto parecía sólido, pero los resultados (y sobre todo las formas) dinamitaron cualquier respaldo.
La derrota ante el "Halcón" de Varela no fue una caída más; fue una exposición total de las falencias de un equipo que parece no encontrar rumbo en la tabla de posiciones ni una identidad de juego clara.
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"No me voy a ir": la frase que sentenció a Ayude
La salida del técnico de 43 años tiene un componente de dramatismo extra. Menos de 12 horas antes de ser despedido, en la conferencia de prensa post-partido, Ayude se mostró firme ante los micrófonos: "Obviamente que no me voy a ir. Mañana ya está programado el entrenamiento y siempre somos optimistas de que vamos a revertir la situación".
Sin embargo, el optimismo del DT no coincidió con la visión de la cúpula dirigencial. Este martes por la mañana, en una reunión fugaz, se le notificó que su ciclo estaba terminado. Las fallas defensivas y el clima hostil en las tribunas del Bajo Flores fueron argumentos pesados que Ayude no pudo rebatir.
El interinato: ¿quiénes se hacen cargo del Ciclón?
Con el mercado de pases y la urgencia de sumar puntos en el horizonte inmediato, San Lorenzo no puede permitirse el vacío de poder. Por eso, la dirigencia ya confirmó que el equipo quedará en manos de una dupla de la casa.
Alan Capobianco (el DT de la Reserva asume la responsabilidad principal) y Pablo Alvarado (ex defensor y referente del club lo acompañará como ayudante de campo). Ambos conocen el club desde adentro y buscarán descomprimir un vestuario golpeado antes de que se defina quién será el sucesor definitivo en el banco de suplentes.