A poco más de un mes para el inicio del Mundial, la FIFA confirmó el final de una de las asociaciones más históricas y reconocidas dentro del universo futbolero y del coleccionismo deportivo. Luego de más de cinco décadas de trabajo conjunto, el organismo rector del fútbol pondrá fin a su vínculo comercial con Panini.
La noticia marca un antes y un después para millones de coleccionistas alrededor del planeta. El Mundial de 2030 será el último torneo en el que Panini tendrá a cargo la producción y distribución oficial de las figuritas de la Copa del Mundo. De esta manera, se cerrará una etapa que comenzó en el Mundial de México 1970 y que se convirtió en una tradición inseparable de cada cita mundialista.
Detrás de esta decisión aparece un nuevo protagonista: Fanatics, la poderosa compañía estadounidense especializada en merchandising deportivo y artículos coleccionables. A través de su subsidiaria Topps, la firma logró quedarse con los derechos exclusivos de la FIFA luego de presentar una propuesta económica considerablemente superior a la de Panini, además de ofrecer un proyecto comercial alineado con las nuevas tendencias globales del mercado.
El motivo detrás de la decisión de FIFA
La FIFA considera que el negocio de los coleccionables deportivos atraviesa una profunda transformación y que el tradicional formato de figuritas necesita adaptarse a los hábitos de consumo de las nuevas generaciones.
En ese contexto, Fanatics presentó una estrategia con fuerte desarrollo digital, integración tecnológica y expansión del segmento de las llamadas “trading cards”, tarjetas premium de colección que incluyen ediciones limitadas, autógrafos oficiales y versiones especiales de lujo orientadas tanto a fanáticos como a coleccionistas de alto nivel. Según explicó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el acuerdo con Fanatics apunta a “modernizar el mercado” y generar nuevas experiencias para los hinchas.