La salida de Mariano Toedtli marcó un punto de inflexión en Godoy Cruz. En cuestión de horas, la dirigencia del Tomba oficializó la llegada de Pablo De Muner como nuevo director técnico para tomar el timón en la Primera Nacional y cuenta con un paso por otro equipo mendocino: Independiente Rivadavia.
El movimiento dirigencial fue rápido y contundente. Tras confirmarse la salida de Toedtli, el club mendocino aceleró las gestiones para asegurar a su reemplazante y terminó inclinándose por De Muner, un nombre que combina experiencia en el ascenso y recorrido reciente en el ámbito internacional. El flamante entrenador arribará a la provincia luego de desempeñarse como ayudante de campo de Martín Anselmi en Botafogo durante los primeros meses de 2026.
Un perfil con recorrido y conocimiento del medio
El desafío que asume De Muner no es menor. Godoy Cruz apuesta por un perfil que conoce las exigencias del fútbol argentino y que ya tuvo experiencias en contextos similares. Sin embargo, su historia como entrenador principal tiene un capítulo importante en Mendoza, más precisamente en Independiente Rivadavia. Allí dio sus primeros pasos al frente de un plantel profesional.
El antecedente en Independiente Rivadavia
El inicio de la carrera de Pablo De Muner como director técnico se remonta a la temporada 2017-18 de la Primera Nacional. El 20 de agosto de 2017, comenzó como asistente técnico de José Romero en la Lepra mendocina.
Pocos meses después, en noviembre de ese mismo año, De Muner asumió la conducción del primer equipo, dando así su salto formal como entrenador principal. Su ciclo, sin embargo, fue breve: en marzo de 2018 dejó el cargo tras una racha de resultados adversos que condicionaron su continuidad.
En total, dirigió 16 partidos en la segunda categoría del fútbol argentino, con un balance de 6 victorias, 6 empates y 4 derrotas. Si bien los números no fueron negativos, la irregularidad en el rendimiento del equipo terminó precipitando su salida.