El jueves no será un partido más. Será el final de una era que transformó para siempre la vida de River Plate. Marcelo Gallardo se sentará en el banco del Monumental como entrenador del equipo al que devolvió el orgullo, la identidad y la grandeza.
- Este jueves, Gallardo dirigirá su último partido al frente de River Plate
- El Monumental despedirá una etapa que marcó la historia moderna del club
El jueves no será un partido más. Será el final de una era que transformó para siempre la vida de River Plate. Marcelo Gallardo se sentará en el banco del Monumental como entrenador del equipo al que devolvió el orgullo, la identidad y la grandeza.
Desde la cuenta oficial de River se publicó un video en el que Gallardo anuncia su salida del club, programada para este jueves, y reconoce que "las cosas no salieron como proyectábamos que salieran".
El mensaje de Gallardo se da en un contexto complejo para River, que llega a su último partido del ciclo con resultados irregulares en el Torneo Apertura 2026. El equipo viene de perder ante Vélez Sarsfield y aún no logra consolidar una racha positiva que lo acerque a los puestos de vanguardia.
Además, no alcanzó los objetivos planteados al inicio de la temporada, como mantener regularidad en el torneo local y pelear por los primeros lugares de la tabla.
Marcelo Gallardo no fue únicamente un técnico para River Plate. Cuando asumió en 2014, el club todavía buscaba estabilidad deportiva tras años de altibajos y reconstrucción institucional. En ocho años y medio al frente del equipo, dirigió más de 400 partidos oficiales y conquistó 14 títulos, entre ellos dos Copas Libertadores (2015 y 2018), una Copa Sudamericana y tres Recopas Sudamericanas.
Bajo su conducción, River volvió a ser protagonista permanente en el plano internacional: disputó tres finales de Libertadores en cuatro años y se mantuvo competitivo en cada torneo que jugó. La final de 2018 ante Boca en Madrid no solo significó una copa histórica, sino la consolidación de un ciclo que instaló una identidad reconocible: presión alta, protagonismo, ambición ofensiva y carácter en los momentos límite.
Gallardo también potenció juveniles que luego fueron vendidos a Europa, sostuvo recambios sin perder competitividad y logró que el equipo atravesara transiciones generacionales sin caer en crisis profundas. En un fútbol argentino marcado por la inestabilidad, River fue, durante su ciclo, el equipo más regular y respetado del continente.
El jueves River Plate recibirá a Banfield por la séptima fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional. El cruce, programado para las 19.30, tendrá peso propio en la tabla, pero estará atravesado por un contexto inevitable.
River llega al compromiso tras una derrota ante Vélez Sársfield que profundizó una racha irregular en el torneo local, por lo que el resultado ante Banfield también tendrá importancia deportiva inmediata. Sin embargo, cada salida al campo, cada indicación desde el banco y cada imagen de Gallardo en su zona técnica estarán marcadas por la despedida.
Se espera un estadio colmado y un reconocimiento sostenido del público a lo largo de la jornada. El resultado quedará en la estadística. La noche, quedará asociada al final de una etapa que obligará a River a iniciar una nueva era después de casi una década de continuidad en el banco.