Silencio atroz en Liniers: el gesto de Gallardo que paraliza al mundo River tras la derrota ante Vélez
Marcelo Gallardo no habló tras la derrota y su continuidad en River es una incógnita.Redes
Marcelo Gallardo no habló tras la derrota y su continuidad en River es una incógnita.Redes
Marcelo Gallardo no habló tras la derrota y su continuidad en River es una incógnita.Redes
Marcelo Gallardo no habló tras la derrota y su continuidad en River es una incógnita.Redes
El pasillo que conecta el vestuario visitante del José Amalfitani con el micro de River suele ser un lugar de declaraciones medidas o, al menos, de gestos de fortaleza. Sin embargo, anoche el clima fue distinto. Marcelo Gallardo caminó esos metros con la mirada perdida, en un silencio sepulcral que retumbó más que cualquier grito.
Tras la derrota 1-0 ante Vélez, el técnico más ganador de la historia del club tomó una decisión que encendió todas las alarmas: suspendió la conferencia y se fue sin hablar. Este "faltazo" a los micrófonos no es un detalle menor. En el mundo River, el silencio del Muñeco se traduce como una señal de alerta máxima. Por primera vez desde su regreso en agosto de 2024, la sensación de que el ciclo podría haber llegado a su techo es compartida tanto por los pasillos del Monumental como por las tribunas.
Lo que paraliza a los hinchas no es solo el resultado, sino la involución de un equipo que parece no encontrar respuestas anímicas ni tácticas. Los datos son lapidarios para un club de la magnitud de River:
Según pudo reconstruir este medio, el clima en el vestuario tras el partido fue de una tensión asfixiante. Gallardo no dio indicaciones ni buscó culpables en caliente; simplemente se llamó al silencio. La dirigencia, encabezada por Stefano Di Carlo, intenta llevar calma, pero saben que el DT está en un proceso de introspección profunda.
Hoy por la tarde, en el River Camp, se espera el capítulo final de esta crisis. El Muñeco llegará al entrenamiento para verse cara a cara con sus dirigidos. Allí se definirá si el técnico siente que aún tiene "nafta en el tanque" para revertir este presente o si, por el contrario, decide que su ciclo -blindado por un contrato hasta diciembre de 2026- debe terminar antes de tiempo para no dañar más su idolatría.
La situación es límite. El equipo está 20° en la tabla anual, quedando peligrosamente lejos de la zona de copas para 2027. Si Gallardo decide dar un paso al costado, el club entraría en una acefalía futbolística en medio de un torneo que no da respiro. El "gesto" en Liniers fue claro: el Muñeco ya no tiene respuestas públicas porque, quizás, todavía las está buscando en privado. El mundo River contiene el aliento.