El empate de este viernes ante Gimnasia de La Plata dejó una sensación agria en Independiente Rivadavia, no solo por el resultado, sino también por el informe médico que se dio a conocer en las primeras horas de este sábado. Allí se confirmó que la Lepra tendrá dos bajas sensibles para afrontar la recta decisiva de la temporada.
En el cierre del encuentro, Maximiliano Salas fue a disputar un balón sobre la línea de fondo con Renzo Giampaoli y quedó muy sentido después de chocar su pierna izquierda con el defensor del Lobo. El ex River quedó tendido en el piso con claros gestos de dolor y, tras ser atendido, pudo ponerse de pie, aunque prácticamente no podía apoyar. Finalmente fue retirado en el carrito cuando el partido ya había terminado.
Este sábado se conoció el parte médico y las noticias no fueron alentadoras. El atacante sufrió una ruptura del ligamento cruzado anterior y del ligamento colateral lateral. Será operado en los próximos días y tendrá una recuperación estimada de nueve meses, por lo que estará alejado de las canchas durante un largo período.
La otra baja es la de Ezequiel Bonifacio, quien había ingresado para reemplazar a Luciano Gómez, también con molestias físicas. El defensor sufrió una lesión ligamentaria en el tobillo y edema óseo, cuadro que demandará aproximadamente dos meses de recuperación.
Dolores de cabeza para la Lepra
Las lesiones llegan en un momento clave para Independiente Rivadavia, que afronta la etapa decisiva del campeonato con objetivos importantes por delante.
El equipo de Alfredo Berti continúa liderando la tabla anual, con dos puntos de ventaja sobre Boca, su inmediato perseguidor, y además busca mantenerse entre los primeros puestos de su zona para asegurar su clasificación a los playoffs.
Ahora, el cuerpo técnico deberá encontrar variantes para reemplazar a dos futbolistas importantes y sostener el rendimiento en un tramo del calendario donde cada punto será determinante.